viernes, enero 18, 2013

Entre el águila y el cóndor



El andar Manos en la Tierra se encuentra con ganas de aterrizar palabras, en esta Colombia llena de sangre viva por las costumbres de los pueblos tradicionales. Llevo más de 40 días aquí, en la esencia del cóndor, esa ave carroñera que transforma tristeza en amor, enfermedad en resistencia, muerte en vida.  Y es que según la leyenda del águila y el cóndor, América del sur representa esta ave carroñera, mientras que en el norte el águila con su fortaleza, su ímpetu y su sacrificio, nos representa desde su pico, (Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala) hasta su cuerpo (México, Estados Unidos, Canadá).

Foto: Karenina Casarín
La vista del campamento en Raíces de la tierra

Llegué a inicios de diciembre por San Silvano a unos 28 kilómetros de Bogotá. El objetivo fue participar en el fuego de la kiba, que prendía el rezo convocado desde tradiciones lakotas propuestas por el Hombre Medicina Tigre Pérez en el siglo pasado. Este rezo “Raíces de la Tierra” busca unir a pueblos y tradiciones de nuestros ancestros desde hace mas de 18 años... y sobre esta ocasión “Los registros del colibrí nos comparte una bella crónica del momento” 

Agradeci a la Pacha Mama y los cuatro elementos las causa-lidades de la vida, junto con abuelos y abuelas del Putumayo, de Amazonas, de la sierra de Santa Marta; también con compañeros mestizos provenientes de Chile, México, Argentina, y de esta bella Colombia.  

Foto: Terpsikore
La kiba después de la ceremonia Raíces de la Tierra
El tejido humano en esta vuelta colombiana de Manos de Tierra me ha compartido muchos hilos de colores. Entre ellos conocí la parcelita de Doña Eduvina en Sogamoso donde en una manzana de terreno (.7050 hectárea) siembra hortalizas, medicinales, tubérculos y alimenta a sus ovejas. Con este espacio de tierra, el cansancio del cuerpo de esta mujer guerrera y el interés de un apoyo mutuo entre quienes saben, quienes quieren saber y entre los que comparten  en un tiempo establecido como hilos de paso; estamos experimentando algo. 

Esta metodología basada en “Campesino a campesino” ayuda a replantear y eliminar esta nula creencia del productor de que su saber es importante. Porque por ellxs, la revolución del alimento aun no se ha perdido. Pero ¿cómo hacer cuando los saberes están cansados de sus manos y su cuerpo mientras que su corazón intuye que es necesario compartir lo que se sabe? De eso se trata esta observación participativa desde Sogamoso. Gracias a mi compañera Carolina, una guerrera comunicadora que si no conoce la solución, se la inventa basada en su esperanza de conseguir las cosas; apoyó este andar de Manos de Tierra por sus tierras.

Foto: Carolina Bonilla
En el campo Don Luis, Karenina y Doña Eduvina
Al pasar los días de fiestas internacionales de año nuevo, regresé a Bogotá y conocí la organización que inicia en Colombia la Danza del sol, una ceremonia indígena del norte que como parte del interés de unir naciones y tradiciones, se comenzará en estas tierras andinas. No tenía idea de hasta donde podría participar en esta ceremonia y para la sorpresa de mi corazón, aprendí mucho y crecí en alegrías… 
El andar sigue y ya sólo faltan dos lunas para mi regreso a tierras mexicas. Tengo aun pendientes con compañerxs de Nicaragua, Costa Rica y Colombia sin embargo, con mi pasión por aprender de estos proceso y compartir a otrxs lo que a mi me ha servido para acercarme más a la tierra, están elaborándose los productos desde mi compromiso como comunicadora. 

He crecido en mente, espíritu y cuerpo, y poco a poco visualizo que este blog esta en metamorfosis… me siento como una mexica en construcción, como un árbol en crecimiento, como una flor en capullo… por ahora les comparto dos frases que en estos días me han reconfortado en el proceso Manos de Tierra… 

Foto: Tonatiuh Villanueva
La vista en Los Llanos del temazcalito y el río.
En lo sagrado, lo obsceno y lo sexual siempre hay una risa salvaje esperando, un breve paso de silenciosa risa, o de desagradable risa de bruja, o un jadeo que es una carcajada, o una risa salvaje y animal, o un gorjeo que es como un recorrido por la escala musical –Pinkola Estes, libro Mujeres que corren con lobos-

“Yo quiero poner el grano de arena que me toca a mi. No quiero morir debiéndole a la tierra. Dejamos algo a nuestros hijos, nietos… y a mi conciencia.” – Edgar Cabrera, campesino de Camaroncito, comunidad en Nandaime, Nicaragua-

Foto: Karenina Casarín
Cultivo de arveja en el Lago de Tota




lunes, diciembre 17, 2012

Alimentos ancestrales y saludables



Totogalpa, Nicaragua. Octubre 2012
Proyecto Manos de Tierra

Día de la resistencia indígena.




Totogalpa está a 15 minutos de Ocotal, un poblado nicaragüense pegadito a la frontera con Honduras donde trabajé por 15 días. Las compañeras de la Asociación Soynica me propusieron apoyar en su trabajo por parte del Proyecto de Innovación por una soberanía alimentaria. La idea era seguir recabando recetas, palabras de los abuelos y abuelas sobre los alimentos tradicionales y las técnicas del campo, antes de que conocieran la revolución verde y sus bombas de fertilizantes.

La energía -o Dios- del maíz.
Arte jícaro de Totogalpa.
Foto: Karenina Casarín
Este proyecto Innovación SAN, se trabaja en tres comunidades y me tocó apoyar principalmente en Totogalpa, población de indígenas chorotegas que han sido heridos profundamente por la invasión. Sus heridas se reflejan en el olvido de sus tradiciones como el idioma, la vestimenta o las ceremonias espirituales. 

Sin embargo, su resistencia a la totalidad de la perdida, es latente entre jóvenes, padres y madres de familia, adultos y ancianos que se han organizado. Cada día, viven para que sus tradiciones sean recordadas no sólo en el corazón sino en la forma de vida de todos y todas.

Después de un encuentro con jóvenes totogalpeños
Foto: Karenina Casarín
Actualmente en la cabecera municipal de Totogalpa, el trabajo político se debe a dos espacios de poder: la municipalidad y la Alcaldía indígena. Las divisiones siempre generan mayores retos, sin embargo lo que vengo a presentarles tiene mucho más que ver con la unidad.

En mi aprendizaje-coolaboración frente a “Manos de Tierra”, se creó este video que muestra una de las actividades totogalpeña donde participaron las mujeres de Soynica desde su proyecto Innovación SAN. El Día de la resistencia indígena fue una razón para recordar, festejar, disfrutar y conocer más de lo que aun nos recuerda que somos parte de la tierra.

Más fotografías del proyecto Manos de tierra en el flickr o en Facebook.


lunes, noviembre 19, 2012

Compromiso radical con la tierra


Quetzaltenango, Guatemala
Proyecto Manos de Tierra

Encuentro Nacional y Latinoamericano de agroecología y pesca

La articulación entre personas, organizaciones y pueblos se fortalece cuando trascendemos de un territorio inmediato a uno regional, nacional o latinomericano. Retomando uno de los principios del pueblo maya pakuch (valor del apoyo mutuo) se permite lograr esta articulación de una manera más trascendental porque no hay competencia sino complementariedad entre los partícipes. Algo así pasa con las raíces que sostienen la fuerza de un árbol por ello la radicalidad viene de ahi, de las bases, de donde nos sostenemos.


Inicio del Encuentro agroecológico en el Centro cultural antiguo casco militar
Foto: Karenina Casarín
En Guatemala “pakuch” se retomó en Quetzaltenango, Guatemala cuando mentes y corazones de distintas partes de Latinoamérica (desde México y hasta Uruguay) dialogaron e intercambiaron conocimientos a favor de una soberanía alimentaria. Del 22 al 26 de octubre el “Encuentro nacional y latinoamericano de agroecología y pesca por una soberanía alimentaria” reunió a más de 250 personas con saberes y experiencias que han tejido con la tierra.


“Es clave entender que los pequeños productores de alimentos incluyendo a los pescadores artesanales producimos el 80% de los alimentos del mundo” comentó María Noel, integrante de la coordinación continental del MAELA en su participación sobre las formas de articular la lucha por la soberanía alimentaria más allá de un territorio nacional o regional. “El MAELA busca articular un conjunto de saberes, practicas y formas de ver la vida que den discusión al modelo que nos oprime [trabajando] en vinculación desde las personas, de las comunidades entre si y con los pueblos urbanos a quienes alimentamos a diario” comentó.

Exposición sobre plantas medicinales
Foto: Karenina Casarín

Durante el encuentro se compartió mucho conocimiento (el valor maya Aj Mayón), desde el trabajo político de campesin@s, organizaciones de mujeres, de jóvenes, en comunidades y proyectos nacionales. Se compartieron las experiencias en manejo de plantas medicinales, técnicas de siembra como el sistema milpa, el agroforestal sucesional, las chinampas o siembras para medios urbanos que requieren poco espacio.  También se expusieron productos, semillas, cultivos y arte principalmente de diversos territorios de Guatemala.

“La privatización que nos afecta es la de las mentes y su individualización” señaló Wilfredo Lanuza, miembro de la Asociación Maya para el Desarrollo Integral Común [ASOMADIC] “tenemos que trabajar con campesinos y trabajadores rurales de sacar la dependencia consumista que ha hecho el estado burgués” porque aun estas dos realidades se siguen viendo en nuestros territorios.

Wilfredo Lanuza de ASOMADIC, Guatemala y Mainor Pavón de PRR, Honduras
Foto: Karenina Casarín

“Por su parte, el movimiento político del contexto actual en Quetzaltenango convocaba a una marcha pacifica, donde una comitiva del Encuentro Agroecológico asistieron para apoyar dicha exigencia. “Las tierras de Guatemala, entiéndanlo no se venden, nuestros bosques y montañas no se pueden regalar…” cantaban y provocaban los jóvenes de arte y expresión del Sindicato Construcción de Servicios, mientras el altavoz al inició de este mitin con mas de 5 mil personas, recalcaba las diversas exigencias como el costo de la luz y la justicia ante la masacre en Totonicapán. Estamos frente a una opresión creciente cada vez más agresiva y tenemos que ser claros donde están los puntos de lucha” comentó María Noel.
Llegada de la marcha frente a palacio municipal
Foto: Karenina Casarín
El mensaje durante estos días en el encuentro latinoamericano, posicionó el replanteamiento del trabajo en la tierra y la relación de la producción de alimentos desde un nivel político desde los pueblos acrecentando el interés de un territorio soberano para todos y todas. “Mientras para nosotros la tierra significa madre, para otros significa mercancía” expresó Rigoberto Quib integrante de la organización ASOMADIC, quien expuso  sobre el Oxlaju Baktun; medida de tiempo que se ha visto invadida por mucha desinformación. Los pueblos de Guatemala han sido ejemplo para muchos en su defensa y permanencia de la cultura sin embargo, también ha sido explotada para un ingreso turístico desde el Estado. “Está sucediendo algo contradictorio, este gobierno que reprime utiliza los conocimientos ancestrales de nuestro pueblo” por ello invitó a recuperar la cosmovisión maya, su organización armónica con la naturaleza, con el universo, con la luna y el sol.  “La cosmovisión maya está centrada y nutrida de las ciencias de la tierra, del movimiento del sol y la luna, de la ecología”.

Los principales problemas de la producción campesina que salieron a flote en los diálogos son los monocultivos de palma africana en Guatemala, la caña de azúcar en El Salvador, la piña en Costa Rica, el maíz híbrido en México y la soja transgénica en Uruguay. “Buscamos soberanía de pueblos, no seguridad vista desde el estado” por ello, hablamos de “soberanía” alimentaria –o autonomía alimentaria- y no “seguridad” alimentaria donde sí creen que los monocultivos son justificables. La agroecología es el único modelo que puede asegurar y garantizar la soberanía alimentaria porque de nada nos sirve hablar de soberanía alimentaría si seguimos trabajando con insumos químicos” aseguró María Noel.

Gira de campo a la parcela del Colectivo Aj Mayón en lago de Atitlán
Foto: Karenina Casarín

MAELA en Guatemala se puede referenciar en la Red por la Soberanía Alimentaria de Guatemala [REDSAG] y todas las organizaciones que estamos haciendo agroecología en el campo, los que promovemos. Es importante compartirles que nuestro papel es ir a cambiar un sistema económico principalmente a través de la soberanía alimentaria” recalcó Antonio González, integrante del Colectivo Aj Mayón y coordinador de la región Mesoamérica en MAELA. “Es necesario ir concretando, porque más que pronunciamientos son acciones las que tenemos que ir buscando” como proyectos visionados en escuelaa políticas para campesin@s y productores, intercambios campesin@s, fortalecimiento del cultivo de semillas nativas y sobre todo informarnos diariamente de lo que está ocurriendo en nuestros alrededores.

Los encuentros como este, entre humanos de diversos territorios aparte de ser recordatorios de la lucha colectiva, nos mantienen al tanto de lo que en otros lugares han logrado y lo que sigue en contante construcción.   

Algunas organizaciones asistentes fueron:

Guatemala
Colectivo Aj Mayón
Asociación Maya para el Desarrollo Integral Común [ASOMADIC]
Qachu Aloom
Asociación de Desarrollo Comunitario Indígena [ADICI]
Mama Maquin
Servicios Jurídicos [SERJUS]

El Salvador
Red RASA
Alumnos de la carrera de agroecología de la Universidad Luterana
Movimiento de Agricultura Ecológica de El Salvador [MAOES]

Nicaragua
Asociación Nochari, Nandaime
Asociación Soynica
Grupo de Promotores de la Agricultura Ecológica [GPAE]

Honduras
ANAFAE [Asociación Nacional para el Fomento de la Agricultura Ecológica]
Fundación Popol Nah Tun
Programa de Reconstrucción Rural [PRR]

Costa Rica
COPROALDE

Uruguay
Organizacion Zona Rural

México
Universidad Chapingo
Asociación Vicente Guerrero de Tlaxcala
Red de Alternativas Sustentables Agropecuarias [RASA]

¿Quieres ver más fotografías del encuentro? Observa en mi Facebook o en la galería del Flickr

jueves, octubre 11, 2012

Para fortalecer la soberanía alimentaria latinoamericana, nos vemos en Xelahuh, Guatemala.



Desde Nandaime, Nicaragua
Proyecto Manos de Tierra

Invitación desde la REDSAG
Las historias se repiten y no son coincidencias. Entre el 2% y el 8% de los terratenientes se han apropiado del 80% al 90% de las tierras en esta Latinoamérica, mientras que las pocas parcelas que se trabajan en agricultura familiar y con sistemas agroecológicos se ven amenazadas por falta de recursos, información o estrategias para resolver sus conflictos de desequilibrios de insectos, escasez de liquido o inundaciones, y desnutrición. Mientras tanto en las aguas, muchos pescadores comentan que las vedas (plazos para no pescar señalados por el gobierno) son para favorecer a las grandes industrias que están en mar abierto, que los ríos y aguas cercanas a la tierra están contaminadas, que los manglares están siendo destruidos y por ende afectando las temperaturas que alejan a los peces. 

¿Se puede virar esta realidad en campesin@s y pescadores? Recordando la mitología del Popol Vuh, su relación con la naturaleza señala que con una capacidad de diálogo, negociación y alianza que el ser humano hace con las diferentes fuerzas, elementos y potencias de la Naturaleza, los triunfos se alcanzan. “Esto supone una verdadera toma de postura y replanteamiento  con respecto al entorno biológico. Estamos donde estamos para interactuar, para pactar, para caminar juntos, no para depredar, arrasar, aniquilar. La verdadera victoria supone siempre el reconocimiento y la aceptación de la verdad y el valor del otro, del estímulo de aquello, por lejano u hostil que pueda figurársenos. Y una humilde criatura del bosque, una diminuta hormiga, puede ser nuestro mayor aliado y brindarnos una preciosa lección*”. La relación armónica entre todo ser vivo y terrestre es uno de los principios de la agroecología hacia la soberanía alimentaria de las familias desde alternativas en agricultura ecológica y ancestral. 

 “Que la germinación se haga, que el alba se haga. Que numerosos sean los verdes caminos, las verdes sendas que nos dais. ¡Que los pueblos tengan paz, mucha paz, y sean felices; y danos buena vida y útil existencia! (...) ¡Que amanezca y que llegue la aurora!” Popol Vuh, 1927: 79. 

Si los campesinos son quienes producen el alimento, entonces su realidad debe ser de interés mundial por ello del 22 al 25 de octubre se invita al Encuentro Nacional y Latinoamericano de Agroecologia y Pesca por la Soberanía Alimentaria. Productores y productoras, pescadores y pescadoras, con prácticas ecológicas que puedan compartir sus experiencias; estudiantes, investigadores agroecológicos, Autoridades locales, medios de comunicación, pueblos originarios, organizaciones de la Red Nacional por la Defensa de la Soberanía Alimentaria de Guatemala [REDSAG] y del Movimiento Latinoamericano [MAELA] que de preferencia asuman funciones de facilitación y/o multiplicación en los grupos de trabajo, están invitados por un Buen Vivir de los pueblos latinoamericanos para generar propuestas consolidando luchas comunes en contra de la pobreza, el hambre y la desnutrición. 

“En el marco global de la reivindicación de la soberanía alimentaria, ahora no sólo se está viendo al campesino como el único sujeto político en la lucha, sino también a los pescadores artesanales y productores agropecuarios por ello en este encuentro se les invita a ser parte del movimientos reivindicativo de la soberanía alimentaria” comenta Ronnie Palacios, coordinador general de la REDSAG. Entre las organizaciones asistentes de pescadores se encuentra “Coomanglar” una cooperativa del ala sur del país guatemalteco. 

Se esperan entre 200 y 250 personas de diversos países como El Salvador, México, Honduras, Cuba, Nicaragua, Costa Rica, Colombia, Uruguay, Argentina, Paraguay, Brasil, Ecuador, Perú Chile y Venezuela.

El encuentro se realizará principalmente en la ciudad de Quetzaltenango, zona de bosque bajo seco que es mejor conocida por los pobladores como Xelahuh o Xela por la identidad de lucha que persiste, desde las guerras entre K'iche's y Kaqchikeles, pasando por la búsqueda de independencia a ser país Los altos en 1841. Actualmente en esta región occidente la lucha por la defensa del patrimonio natural y los derechos indígenas siguen en confrontación con el Estado, ya que cerca de ahí, en Totonicapán a inicios de octubre hubo un preocupante encuentro entre militares asesinos e indígenas luchadores

Foto: facebook Asociación Ajoder

"Estaremos discutiendo temas como la Amenaza Transgénica, Soberania Alimentaria en Latinoamerica, el aporte de la Agroecología revalorando también el conocimiento ancestral, y algunas prácticas y giras de campo para conocer experiencias del pueblo Maya” describió Antonio González, integrante del colectivo Aj Mayon y Coordinador Regional de MAELA Mesoamérica. Algunos de los temas posicionarán la problemática y propuesta de los pescadores artesanales y productores Agroecológicos de Guatemala, experiencias referenciales, tecnologías ancestrales y de resistencia, amenazas al ecosistema manglar de la Costa Sur, mercados locales y agroecología, experiencia de podas en frutales y defensa de los elementos naturales. se organizará en foros públicos, conferencias magistrales, foros de debate, giras de campo, talleres prácticos, mesas de trabajo e intercambios. Algunas de las giras de campo trabajarán alternativas para la cosecha de agua conociendo las bombas flexy o de mecate, también el manejo pecuario con concentrados de medicina natural, prácticas agroecológicas como repelentes, producción de hongos y podas frutales, y tecnologías apropiadas como deshidratador, horno solar y generación de microorganismos de montaña.

“La cronología Maya es cosmocéntrica, lo que sitúa al cosmos como el centro del surgimiento y evolución de la vida. Desde esta perspectiva, la historia Maya (de la humanidad) sólo se puede entender a partir de la historia, origen y evolución cíclica del Cosmos” por ello, estar en una constante relación, entendimiento y diálogo con lo que nos rodea es parte del telar con el que tejemos este Buen Vivir.

Foto: Karenina Casarín
Escuela de campo en Comunidad Plancitos, Nicaragua
Para más información de este Encuentro escribe a redssag@gmail.com o al Teléfono: (00502)78491588
Visita: Web REDSAG / Facebook
O Web MAELA / Facebook

domingo, octubre 07, 2012

Economía y agroecología: propuestas, acciones y dilemas.


Manos de Tierra. 
Reflexión Guatemala, El Salvador y Honduras. Texto publicado en boletín MAELA 


El ciclo de una producción agroecológica hacia la soberanía alimentaria no termina en la boca del o la productor y su familia, sino en la cobertura de todas sus necesidades como ropa, educación, salud o los alimentos que no puedan aun producir como la sal. Para este tipo de necesidades, los excedentes de sus cultivos sirven para obtener dinero o servicios en forma de trueque, sin embargo cerrar este circulo ha sido uno de los retos más difíciles de resolver ¿Cómo aprender a vender la calidad del producto si como campesin@ en su mayoría se encuentra  un mercado injusto y con intermediarios?

Desde que MAELA ha ubicado en sus ejes estratégicos los mercados locales y economía solidaria; en la región mesoamérica hemos compartido, discutido y reflexionado técnicas, metodologías y experiencias sobre cómo completar este círculo benéfico por una soberanía alimentaria en cada región y territorio.

Foto: Karenina Casarín
Reflexión después de Gira de campo Guinope - San Antonio de Flores, Honduras
Entre los conflictos a resolver se encuentra la poca facilidad de encontrar espacios donde vincularse con consumidores afines (o los que podrían llegar a serlo) y uno más complejo es desaparecer la sensación de competencia entre los productores participantes en un espacio de venta y la prioritaria organización entre ellos para no dejarse vencer por las propuestas de intermediarios que busquen comprar todos sus productos a cambio de un abaratamiento de la mercancía.

Como parte del recorrido “Manos de Tierra, capítulo Centroamérica” he conocido diversas propuestas para que la economía solidaria, la campesina, el comercio justo y responsable, junto con la exigencia de los consumidores de espacios y productos sanos; apoye completar el circulo benéfico hacia la soberanía alimentaria de campesin@s y productores.

En Guatemala desde la Red Nacional por la Defensa de la Soberanía Alimentaria [REDSAG], se trabaja con el enfoque de economía comunitaria y la relación de los patrimonios sociales y naturales respetando a la vida. Desde las organizaciones integrantes se provoca el constante diálogo entre productores y consumidores desde la economía solidaria y campesina, respetando a todo ser humano aun a pesar de las diferencias étnicas, sociales o económicas. 

“Consumir responsablemente es pensar en nuestra salud, en cuidar nuestro entorno sin contaminantes  y distribuir nuestros excedentes […] no beneficiando al sector con mayor concentración de riqueza económica” señalan en ContraApunte sobre la economía comunitaria que puede bajar y leer AQUÍ



Para REDSAG es una prioridad continuar con la venta e intercambio en comunidades donde aun no se ha exigido una certificación o valorización de los productos como si lo han solicitado en otros países y regiones. Talvez lo que más se requiere es aumentar en la dieta de las familias las producciones de hortalizas y verduras que se ha acostumbrado a exportar y no consumir. 

Desde El Salvador, la Red Agroecológica por la Soberanía Alimentaria [RASA] se ha trabajado una propuesta llamada “insumos para una política pública de soberanía alimentaría” que será entregada al gobierno salvadoreño a través del ejecutivo. En este documento se plantean diversas exigencias en la necesidad de una justicia económica para ”revertir la tendencia de ampliación de la brecha entre los sectores pobres y ricos de la sociedad” como fomentar hábitos desde las escuelas sobre el consumo de alimentos sanos, obligación a empresas a informar sobre los contenidos de los productos y dar espacio a pequeños productores para la venta de sus productos sin embargo, viendo las tendencias capitalistas y la necesidad continua de alimento para las familias campesinas, RASA a implementado propuestas de escuelas campesinas donde se intercambian reflexiones para un mercado local con el apoyo de la Universidad Luterana, integrante de la misma RASA.


¿Valor o certificación?
Actualmente acompañando el trabajo de la Asociación Nacional de Fomento de la Agricultura Ecológica [ANAFAE] he conocido la reciente reflexión que se hace sobre el valor del producto de l@s campesin@s. No se quiere hablar con los mismos conceptos del sistema capitalista ya que “Certificación” –aunque se incluya lo participativa- se ha visualizado con rubros de calidad empresarial y no social, según Octavio Sánchez, coordinador nacional de ANAFAE. Ahora dialogamos de un sistema Valor Social Participativo como modelo de los pueblos donde los alimentos que se venden son aceptados por consumidores en una relación humana con productores. “la sabiduría cada vez se desempolva más. La mejor salida para estos problemas esta en las manos de la gente” señala Sánchez.

Foto: Karenina Casarín
Parcela de la Escuela Campesina en La Libertad, Honduras

En días anteriores visitamos parcelas de productores campesin@s que venden en el Mercadito Verde dominical realizado en el municipio de Güinope al sur de Honduras. El objetivo de las visitas fue que profesores, médicos, candidatos a alcaldía, amas de casa y miembros de iglesias en la cabecera municipal conocieran donde nacen los cultivos que compran cada domingo para difundir el verdadero valor de un alimento sano, más allá de un precio como el mercado convencional certifica. 

Esta estrategia ayuda “para ya no tener Furadán* en la boca” comenta Romelio Degrade, productor de la comunidad Pacayas quien ha experimentado cultivos asociados como maíz, fresa y habichuelas. 
“Las personas que están cultivando ecológicamente tienen conocimiento y no se dejan llevar por lo que les dicen sino que van experimentando. Ojala se cambie la mentalidad de otros productores que usan químicos y tal vez nosotros haciendo promoción podemos ayudar” comentó Concepción Figueroa, auxiliar de enfermería y consumidora asidua del mercadito. 

Foto: Karenina Casarín
Escuela Campesina en Honduras con diversidad de cultivos y detrás un monocultivo de tomate con agrotóxicos

En esta parte de Mesoamérica ninguna organización, campesin@s o productores integrantes del MAELA hablaba de agricultura o producción orgánica ya que esta se ha ubicado como la necesidad de mercados mundiales para la exportación de productos certificados por el mismo sistema capitalista, principalmente manejada por empresas transnacionales del cual se quiere alejar esta economía solidaria. 
Entre consumidores y productores existen todo tipo de estratos socioeconómicos, necesidades y gustos, sin embargo cuando el mismo productor se da cuenta que el consumidor es su mejor aliado, el valor del vínculo se vuelve mas virtuoso, explica Adelita San Vicente, integrante de Semillas de vida y del MAELA México. 

Uno de los mejores ejemplos de un incentivo que favorezca el consumo de productos regionales es el proyecto de recuperación de la economía local usando el Tumín, que significa “moneda” en el idioma totonaca. Desde hace mas de 7 meses este trueque a mejorado la relación entre productor y consumidor en Veracruz. 

En México, se conoce el interés desde organizaciones urbanas que buscan lo orgánico evitando intermediarios sin embargo, desde los años ochentas este tipo de alternativas han sido de escaso alcance y difícil reconocimiento. Actualmente en la zona occidente del país se han frecuentado diversos mercados donde campesin@s productores invitan a consumidores visitar el centro de la Red de Alternativas Sustentables Agropecuarias [RASA] en Jalisco, desde la Red círculo de producción  para conocer desde la voz de campesin@s los productos que venden y sus sugerencias para realizar alimentos y consumos más sanos.

Foto: Karenina Casarín
Encuentro del maíz en Ixtlahuacán, Jalisco. México en 2011

En la agroecología no se trabaja con una formula sino con la experimentación, por ello, reflexionar y dialogar conceptos, acciones y estrategias es una de las mejores estrategias para fortalecernos como un pueblo creando la política de desarrollo hacia la soberanía alimentaria. 


* Furadán es un insecticida y nematicida sistémico y de contacto que es absorbido desde todas las raíces y trasloca toda la planta. Es altamente toxico para aves, peces y medianamente toxico para abejas según DuPont creador del veneno. 

Más información:
REDSAG. Guatemala www.redsag.net
RASA. El Salvador www.uls.edu.sv/rasa 
ANAFAE. Honduras www.anafae.org
Semillas de vida. México www.semillasdevida.org.mx/
Círculo de producción www.circulodeproduccion.org/ 

martes, agosto 28, 2012

La parcela de Tranquilino


Tranquilino Aplicano es un agricultor ecológico (agroecólogo) con 15 años de experimentación. En su parcela de 5 manzanas y media (casi 4 hectáreas) existen alrededor de 30 cultivos y cientos de especies entre árboles maderables, frutales, hortalizas y granos básicos. A 300 msnm ha logrado el crecimiento de su alimento, el techo de su vivienda y también los excedentes que vende o intercambia para conseguir otras necesidades –como el jabón o el azúcar- que él, su esposa Enriqueta y sus 7 hijos han tenido durante estos años. 
Tranquilino y su maizal.
Foto: Karenina Casarín

La Asociación Nacional para el Fomento de la Agricultura Ecológica ANAFAE, en su interés por fomentar la agroecología acompaña y colabora en el trabajo de agricultores ecológicos nombrados como  “amig@s cuidadores de la biodiversidad”. Con el objetivo de mostrar a más campesinos y campesinas que la soberanía alimentaria es posible, ANAFAE registra desde hace años estas acciones agroecológicas de héroes de la tierra sin embargo, ha sido difícil invertir tiempo de sus facilitadores que trabajan en campo, para producir un video.


Desde este proyecto “Manos de Tierra” apoyé en producir un primer capítulo de uno de los héroes de la tierra: Tranquilino Aplicano, habitante de la comunidad La Montañita en el municipio de Concepción de María, Departamento de Choluteca en estas tierras catrachas.  

Cada minuto que escuchaba a Don Tranquilino, recordaba a mis paisanos que fueron mis maestros en el acercamiento de la tierra y la semilla. Agradezco profundamente haberme encontrado a Paye, Marichuy, a Ezequiel, al Dr Morales y a todos aquellos que me hablaron en el idioma de la tierra.

Tranquilino y el guineo
Foto: Karenina Casarín


miércoles, agosto 15, 2012

Juventud, agroecología y rebeldía.


Foto: Karenina...10 segundos antes.
Mientras las sequías han amenazado diversos territorios de este Honduras y las lluvias esporádicas sólo crean expectaciones; mientras los funcionarios públicos se pelean porque encontraron unos milloncitos de lempiras –en tiempos electorales- en una camioneta de una fundación y los diarios publican el chisme del hijo del presidente que chocó borracho; mientras todas estas noticias y chismes nadan por el pesimismo de la sociedad… los jóvenes rebeldes siguen latiendo con la tierra. 

El pasado mes de agosto en estas tierras catrachas nos reunimos 37 jóvenes provenientes de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá, Costa Rica y México para realizar el III Módulo de la escuela Mesoamericana de Agroecología y Soberanía Alimentaria. Esta propuesta comenzó en agosto del 2011 en Guatemala, después el segundo módulo fue en El Salvador y el cuarto módulo será en Nicaragua en el próximo mes de septiembre. El objetivo principal de estos cuatro encuentros es “Fortalecer capacidades políticas y técnicas como jóvenes centroamericanos para la defensa y construcción de la soberanía alimentaria en la región, desde la agricultura campesina sostenible”.

Todo surgió a partir de una propuesta de la Red Centroamericana por la Soberanía y la Seguridad Alimentaria y Nutricional [REDCASSAN] sin embargo, la emoción por seguir trabajando, luchando y compartiendo la experimentación con la agroecología por una soberanía alimentaria, nos ha emocionado como jóvenes para seguir este movimiento mesoamericano, así que en Nicaragua cuando nos volvamos a ver existirá el diálogo para seguir caminando por esta vereda. 



Les comparto el video que desde “Manos de Tierra” realicé con el objetivo de mostrar lo que se hace en estos encuentros y motivar a más jóvenes a hacer este tipo de trabajo, no sólo en nuestra bella Mesoamérica sino en toda la columna vertebral de América –la AbyaYala- y hasta en el “mundo mundial” como dirían los compañeros salvadoreños que conocí. 

Estoy segura que en este planeta las malas noticias seguirán pero si uno cual salmón nada en sentido contrario, hacia las alternativas y no dejarse llevar por la corriente de las críticas… las noticias positivas comenzarán a influir en crecer la esperanza y cosechar acciones.



sábado, julio 21, 2012

Agroecología traviesa


Manos de Tierra. 
Cantón Las casitas, Departamento San Salvador. El Salvador. 



Estudiar para mejorar la vida significa conocer mejores técnicas para sanar el suelo, sembrar observando la luna y ahorrando dinero por no comprar tóxicos, mover caca de vaca y utilizar desechos de la cocina para composta. Hacer prácticas en la ingeniería en agroecología implica sudor y sol seguro, pero en la Finca Integral Autosostenible [FIA] se le suma el compañerismo que se fortalece con la humildad por lo que se sabe y la alegría por lo que no se sabe... La razón de esta percepción educativa fuera de una competencia es que todo sigue transformándose. “Nochi Panni, nochi tlami -Todo pasa, todo acaba-” decía Nezahualcoyolt II… y que todo es para un fortalecimiento de la sociedad civil con paz y justicia.

Equipo Alfa de la FIA, con su bandera del MAELA
Foto: cortesía RASA
Estuve un mes en El Salvador y principalmente el trabajo fue con la Universidad Luterana Salvadoreña [ULS] y la Red por la Agricultura Sostenible y la Soberanía Alimentaria [RASA]. Ahí conocí a seres humanos en una lucha constante en agroecología, seguridad y autonomía alimentaria, a pesar del gigante que oprime la esperanza: aquel llamado capitalismo. Para trabajar en la agroecología hay que ser traviesos y arriesgarse a experimentar -según dicen por acá- y es que lo técnico no tiene validez en cantidades, recetas ni estudios previos, sino que su valor comienza cuando la práctica da la srespuestas.  La agroeoclogía forma parte de una filosofía de vida, de una visión política y de una construcción humana por ello, para arriesgarse en ella hay que ser traviesos sin dudar, no abandonar la nobleza de un niño, ni la resistencia de un guerrero. 

Trabajando en la FIA
Foto: César Erazo
Una de las banderas de la universidad se enfoca en el Buen Vivir para los pueblos. Al ir exigiendo esto, se investiga sobre los contextos del alrededor, se experimentan alternativas y se aleja la incongruencia de las formas de vida. El objetivo es no desfallecer, y el fin último no depender de aquellos monstruos que rompen con la relación armoniosa con la naturaleza.

Uno de los espacios de experimentación que más me compartió enseñanza fue la Finca Integral Autosostenible mejor conocida como FIA o campo experimental. Ahí los corazones se encontraron quitando monte, moviendo composta, sembrando, poniendo abono. No se trataba de ver quien sabe y quien necesita conocer o practicar sino de cómo todos y todas podemos aprender, compartir y apoyar. Mi corazón se sembró en esta tierra y espero seguir floreciendo.

Aquí dejo un video con lo que apoyo un poco a que esta Finca siga creciendo como lo ha hecho en los últimos meses.




Y entre las memorias que me he encontrado sobre los conflictos de años pasados y las luchas de momentos presentes, me inspiro a gritar:

¡Tierra o muerte! ¡Venceremos!

Gracias a todas y todos los que compartieron parte de su realidad con este corazón mexica. 
Seguimos.
Practica con estudiantes en FIA
Foto: Karenina Casarín

lunes, julio 16, 2012

Sin egoísmos ni traiciones, por la soberanía alimentaria.


Manos de Tierra. 
Zacatecoluca, Departamento de La Paz. El Salvador. 

Tener alimento asegurado es sólo una parte de la gran lucha por la Soberanía Alimentaría. Decidir por un@ mism@ como product@r, campesin@ o indígena qué sembrar, comer y producir es la principal razón de nuestra batalla. La mayoría de las propuestas para solucionar problemas del hambre no perciben la diferencia entre soberanía y seguridad alimentaria debido -en gran parte- a las políticas mal empleadas del gobierno, su silencio ante inversiones y explotaciones de empresas trasnacionales  y continuos apoyos de cooperativas internacionales que priorizan atiborrar bocas sin importar con qué sean llenadas. 
Foto: Karenina Casarín
William Castillo, miembro de RASA
Como parte del trabajo continuo de la Red de Agroecología por una Soberanía Alimentaria [RASA] se expuso el pasado jueves 5 de julio en Zacatecoluca a compañeros miembros de la Plataforma de Agricultura Sostenible de El Salvador [PASES], un análisis del contexto nacional sobre las políticas de alimentación.

“El desafío es construir una fuerza capaz de luchar por la soberanía (autonomía) alimentaría en El Salvador no por la seguridad alimentaria, que sólo puede ser planteada a partir de la soberanía” declaró William Castillo, miembro deL Centro de Investigación sobre Inversión y Comercio [CEICOM] e integrante de RASA.

Moverse al compás del delirio, de la crisis, con la cabeza agacha es creer que no podemos hacer el cambio desde el pueblo. Nos vemos pequeños pero somos algo grande si nos organizamos sin embargo, sucede que diversos frentes por la soberanía o la seguridad alimentaria en el país están divididos, o creen que siendo técnicos tienen las respuestas para  productores campesinos.

Foto: Karenina Casarín
Extremo derecho: César Erazo
Adolfo Javier, facilitador en el oriente del país mencionó que es importante identificar este tipo de contextos en la realidad ya que sin darnos cuenta, las organizaciones que apoyamos procesos campesinos y de productores caemos en la trampa del mismo sistema económico, a lo que describió como -estar construyendo grandes paraguas pa` nomás ir pasando el agua-. “Estamos partidos en diferentes organizaciones y no nos sumamos para discutir una nueva forma de este método económico. Podemos confrontar una economía solidaria ante una economía capitalista aunque digan que es una locura…” aclaró a los más de 30 asistentes.

“El consumismo domina a la sociedad. Tiene sus propios principios, valores y cultura diseminada en la mayoría de la población. La buena noticia es que este dominio esta entrando en crisis terminal” expuso William Castillo quien compartió ejemplares de la propuesta “Insumos para una política de Estado sobre la Soberanía Alimentaria” con la que se pretende romper varios vicios de la sociedad, entre ellos un consumo de falsas necesidades. 

Dichos insumos se han trabajado principalmente desde la visión y participación de las comunidades de base campesina con la idea de entregarlo en octubre en el marco del Día Mundial de la alimentación.
Imagen: cortesía RASA
 Portada de la publicación de insumos para política
pública sobre Soberanía Alimentaria para El Salvador
El documento pretende reforzar valores de la política publica por la soberanía alimentaria hacia la sustentabilidad, solidaridad por encima del valor del mercado, equidad entre hombres y mujeres, la justicia económica sobre la lógica de competencia. “La tragedia de que nos estemos muriendo de hambre es que no se conoce el poder de alimentarse de recursos cercanos” y la soberanía alimentaria teje la creatividad que desde la sabiduría ancestral y desde la alternativas desde las bases, ya se ha logrado en diversas partes del mundo. 

Después de la exposición por parte de RASA, el diálogo entre los más de 30 asistentes se compuso de afirmaciones para cambiar las formas en que ell@s como facilitadores e integrantes de organizaciones sociales trabajan, ya que aun los resentimientos, egoísmos y desinformación son traidores que acompañan los proyectos. “Hay que trabajar la parte intangible del conocimiento y no tomar decisiones equivocadas por creer que son castigos divinos o desastres naturales” declaró César Erazo, miembro de RASA y coordinador de la Finca Integral Agroecológica de la Universidad Luterana.

La PASES está interesada en evaluar, aportar al documento “Insumos para una política de Estado sobre la Soberanía Alimentaria” y sumarse a esta propuesta que pretende no ser de gobierno, sino de Estado para que permanezca más allá de administraciones temporales. 

“Caminemos hacia un nuevo rubro de compromiso social desde la conciencia” invitó el compañero William Castillo al final del diálogo.

Tras bambalinas de las publicaciones oficiales…

Este texto, lo compartí para el blog de l@s compañer@s de RASA, sin embargo en el proceso mientras terminaba el texto y seguía trabajando y aprendiendo con más o compañer@s desde la trinchera de la agroecología, me surgió la gran duda: ¿será que la seguridad alimentaria debe verse dentro del discurso de la soberanía alimentaria? Ya que la seguridad, es la estrategia capitalista para justificar la exportación de sus productos nada sanos pero sí que rellenan.

Creo que desde los frentes de lucha de base, de los que sentimos la tierra como nuestra madre, los que trabajamos y refugiamos nuestro sudor al lado de la semilla que da alimento, los que respetamos las diferencias si estas son justas; deberíamos comenzar a tejer nuestra bandera de la autonomía alimentaria (sea con el concepto que sea… agroeoclogía, agricultura sostenible, agricultura campesina, permacultura, agricultura ecológica, agricultura sustentable)

Foto: Karenina Casarín
Mural de 3 x 2 mts. hecho en Guatemala
con el Colectivo Aj Mayón
Autonomía, Anarquía, Auto-gestión… palabras que vienen con el radicalismo de las luchas… con la raíz de nuestra historia donde lo primero que nos hace falta es creer que lo que más sirve en esta vida es ser feliz. 

Habrá otro post más cercano a mis reflexiones y no tanto a coberturas… sin embargo, por ganas de compartir… les comparto esta breve. 

domingo, junio 24, 2012

La tierra cambia, que esto cambie.

La tierra cambia. Entre procesos naturales e imposiciones humanas, hay heridas que afectan la armonía, la alimentación diaria y la salud para un buen futuro. Me encuentro en la carretera hacia Zacatecoluca en el Departamento de La Paz, en El Salvador. Esta tierra cercana a la costa a 220 msnm, con temperaturas que hacen sudar el cuerpo, ha sido arrasada por catástrofes como el terremoto del 2001, las intensas lluvias por tormentas tropicales y huracanes, y sobre todo por los intereses de Ingenios y empresas que son apoyados con el silencio del Estado.


Cultivos de caña
Foto: Karenina Casarín
Acá los monocultivos de algodón pasaron a ser monocultivos de caña y desde hace unos diez años pesticidas con altos niveles tóxicos son descargados por avionetas sobre las plantaciones. El tóxico alcanza la milpa de familias y tierras aledañas afectando la salud de plantas, animales y humanos. “Ya no se puede cosechar hortalizas y el frijol a pesar de ser uno de los cultivos fuertes, ya no logran crecer” comenta Manuel Lemus, un campesino de 29 años que trabaja en la zona desde pequeño. 

Las tierras fueron vendidas por diversos campesinos que se creyeron la mentira que ya no eran fértiles. El intercambio fue por 5 a 7 mil dólares con los ingenios cañeros. Ahora, no sólo el dinero se les terminó sino que la salud va degradándose principalmente por insuficiencia renal a causa de los tóxicos arrojados desde el aire ¿Y el que se arrepientan de vender, de qué sirve ahora? Se pregunta Manuel.
Las comunidades de La paz no sólo se afectan ambientalmente por los pesticidas, sino por la continua tala en territorios del área natural protegida de Escuintla, quemas clandestinas de llantas y extracción de arena del río Amayo. A esto se le suma el paquete agrícola que el gobierno da, donde viene el maíz hibrido  H5 que amenaza la producción criolla justificando ser alimento en esta llamada crisis mundial de producción. 

Aquel día que conocí a Manuel, observé uno de los apoyos que se acercan a las comunidades. Protección Civil organizó en 4 sesiones durante un mes, la capacitación para el plan comunal de protección, mitigación y prevención de desastres en tres comunidades aledañas. 
Cuarta sesión del taller con Protección Civil
Foto: Karenina Casarín
En el taller conocí a Maria Audelina Franco, madre de once hijos y viuda por el conflicto armado. Con su hermosa sonrisa me compartió atole y elote que habían dado en el descanso de la sesión. Mientras me platicaba su historia aseguró que con estos problemas “duele que a una sola persona no le hagan caso” frente a las heridas que gigantes Ingenios de caña de azúcar provocan en el lugar. El silencio ha podido más que la organización. 

A la sesión fui invitada por el padre Marcelino Hernández quien me alojó por unos días en su hogar mientras podía conocer estas realidades. Desde hace tres años que este padre católico  llegó al territorio se ha sumado a la lucha de las comunidades. Marcelino ve los campos de caña y aun siendo un bello paisaje verde comenta que aquí existe “La vida en el cielo y la muerte en el suelo”. 

Francisca Calles, coordinadora de comunidad de Protección civil
Foto: Karenina Casarín
La sociedad cambia. Nos hicieron creer necesidades de consumo de gaseosas, de alimentos químicos, de transgénicos y a pesar de ello seguimos cambiando… resistiendo. Ahora, diversos seres humanos utilizan como bandera y usan como herramienta la información para solucionar el problema desde los hogares, la familia, las escuelas, la sociedad organizada.  En La Paz, El Salvador, después de los terremotos del 2001 que dejó destruidos hogares y futuros, la organización social estaba dispuesta a hacer algo no sólo por su comunidad sino compartir y apoyar en otras del mismo territorio. Así nació la Asociación de Pobladores del Departamento de la Paz [ASPODEPAZ] porque “somos un grupo de soñadores que queremos hacer bien las cosas” declaró Suleyma Funes, integrante desde inicios de la asociación. 
La Amenaza en La Paz
Foto: Karenina Casarín
Actualmente como Presidente de ASPODEPAZ y de la Asociación San Sebastián Analco [ASASEBANALCO] el padre Marcelino Hernández visualiza la organización, concientización y formación sobre la problemática como acciones para que la misma comunidad  se apoderen en esta lucha. “Solos no podemos porque no tenemos” y por ello se han acercado a círculos de trabajo en temas como obras sociales, acompañamiento jurídico, contabilidad, cultura, vivienda y actualmente en la plataforma de la agroecología y la soberanía alimentaria. Para este último frente se han acercado a la Red de Agricultura Sustentable y Soberanía Alimentaria [RASA] organización miembro del Movimiento de Agroecología de América Latina y el Caribe [MAELA]. 

Y como en todo inicio al andar, el principal conflicto es seguir luchando y resistiendo hasta el primer resultado de esta trinchera porque la agricultura tradicional esta plagada de engañosos proyectos para un mejor ingreso y bienestar. Tal es el caso de Alba Alimentos que propone en El Salvador pagar cultivos por adelantado para fines agroindustriales. La astucia de este tipo de propuestas, semillas hibridas y paquetes que da el gobierno son antagonistas de una verdadera soberanía alimentaria que se busca en el MAELA. “La urgencia de dinero ha llevado que incluso agricultores que ya habían modificado prácticas productivas agroecológicas retrocedan a este sistema de la revolución verde” comenta José Rivadeneira, integrante de la Coordinadora Ecuatoriana de Agroecología y miembros del MAELA. La razón es la impaciencia, la desconfianza y la falta de apoyo. En la mayoría de las realidades de la tierra latinoamericana se encuentran las heridas provocadas por el dinero. 

La evidencia de la quema de llantas
Foto: Karenina Casarín
RASA como una organización salvadoreña que implementa proyectos de experimentación agroecológica, escuela-taller y espacios de análisis visualiza el crecimiento de la agricultura alternativa en más suelo salvadoreño. Por ello, ASPODEPAZ y ASASEBANALCO se han acercado a conocer estos esfuerzos que pueden enfocar a la población en trabajar sus tierras y huertos de traspatio hacia una soberanía en sus alimentos, por esa autonomía de decidir qué sembrar, dónde, cómo y qué comer. La red, el movimiento unido y el intercambio de experiencias es fundamental para que la lucha no desfallezca. 

Mientras tanto, en La Paz cae la lluvia, caen amenazas de renta de las maras (pandillas) y caen sobre los corazones una esperanza de lograr el bien-estar para sus comunidades. Todo sigue cambiando, todo sigue moviéndose.


Más información:






  • Correo del Presidente de ASPODEPAZ Y ASASEBANALCO, Pbro. Marcelino Hernández midecrivo@yahoo.com 
  • “Los médicos me han dicho que ya no riegue veneno, porque se puede complicar más mi enfermedad” [Periódico Contralínea]