lunes, diciembre 11, 2006

Espectáculos naturales

Creación...
asimilación...
un vuelo distinto en cada igualdad natural...








...En cada destello solar












Y por la azotea

la luna pierde figura al compás del color...


Sombras naturales

digestión urbana

sensaciones de altura

capaciades perdidas

Voy por la ciudad...

El sol difumina pinceladas sobre las nubes rosadas. La mayoría de las necesidades citadinas probablemente omitan el evento natural del horizonte. Causalmente mi prioridad urbana hoy se le facilita la contemplación. Me dirijo hacia el Este en una de las banquetas de Avenida Vallarta en busca de una tienda de video. Necesito material de registro en imágenes.

Mi cabeza se dirige a todas direcciones. La vida humana adquiere un ritmo perpetrante, sincopado con las extrañas líneas de nubes en el cielo que cada segundo se decoloran más. Cruzo Federalismo y continúo por la acera del Ex Convento del Carmen.

Un hombre mayor con pantalón de vestir color oscuro, barba preponderante, enlazada con cabellos oscuros revueltos entre algunas canas; observaba la publicidad cultural del museo. Me enamoré de su mirada, de su postura, tan semejante a esa tranquilidad distante de la urbe. Me miró. El ingenuo amor juvenil que sentí hacia el conocimiento de un encantador tercer nivel de edad congeló mis ojos sobre su persona.

Milésimas de segundos después, desperté del ensueño al instante en que el letrero publicitario tapó su figura. Conté diez pasos, y volteé de reojo sintiendo su mirada hacia mi.

Y fue asi. Nos conectamos tan arcaicamente en la polaridad de nuestro desconocimiento por el otro que era imprescindible deleitarse de nuevo con nuestro encuentro. Pero, tan rápido fue el enlace de nuestro amorío como lo fue el abandono del interés por mí, justificado por el siguiente aviso publicitario del recinto: Fuenteovejuna, una obra cómica de Lope de Vega representada por la Compañía Estatal de Teatro en El Degollado. Fue emocionante nuestra historia y continuó en un inspirado recuerdo sobre algunas prioridades de vida.

La carencia de conocimiento en la generalidad de la población es para mí, una ocupación. Asegurar omisión total de personas no afines a concientizarse en los alrededores, como posibles miembros de mi propia afinidad delictiva es irremediable. Pero compartir siquiera un destello de iniciación a cierta actividad muscular es –en mi persona- irreversible.

¿La esperanza me cega en una probabilidad utópica? No. Mas bien tal utopía es el ritmo con el que quiero “bailarle al precipicio”. El punto de partida es la comprensión de los distintos contextos. Desde el que se construye en un mensaje por difundir –con y en cualquier expresión humana- hasta el contexto que recibe tal mensaje, comprendiendo que sus características lo hacen autentico y por lo tanto distinto al propio.

Sigo mi camino…
Hace una semana las orillas de avenidas como Chapultepec o misma Vallarta, han sido escenario del proyecto artístico Cow Parade, exposición de observación mundial con vacas de fibra de vidrio de tamaño natural con el fin de abrir un espacio de expresión a los artistas plásticos para seguir difundiendo el proyecto. La exposición actualmente se expone en Lisboa, Tokio, Atenas, Boston, Wiscounsin; en fin…

Las posiciones, sensaciones y carcaterísticas de cada rumiante, es según el estilo del artista. Algunas pizpiretas, otras silenciosas y apagadas. Su presencia en el camino del transeúnte pisado cotidianamente es –sin dudarlo- un punto de charla o contemplación.

Antes de llegar a la esquina de E. González Martínez, dos jóvenes en sentido contrario a mi andar, venían charlando. Una pregunta de uno de ellos saltó a mis oídos: ¿Y estas pinches vacas qué? Reí por la inhospitable duda de aquel tapatío. Era de esperarse que su amigo no respondiera algo ligado con –por ejemplo- lo expuesto por los patrocinadores o de los mismos artistas partícipes de la exposición.

Y si supiera sobre lo que simulan las pinches vacas esas… ¿Qué opinaría sobre ello? Posiblemente que no le interesa, pero ¿Cómo argumentaría con un sentido crítico su desestimo hacia las rumiantes?
Conociendo, informándose… investigando.

Puedo comprender su desinterés pero no entiendo su calidad de ignorancia en el cúmulo de información que sus ojos tejen cada día.
Para mi, cualquier ser humano tiene la obligación de saber y conocer un poco más de lo que su cerebro está acostumbrado a creer…

El semáforo de la calle González Martínez estaba en preferente para automóviles al segundo justo, de mi arribo al final de la acera. Contemplé las últimas personas en cruzar hacia el lado de la banqueta donde yo esperaba. Una playera roja asaltó mi visión. miré hacia arriba del atuendo sport mientras escuchaba una pregunta proveniente desde el portador de la playera al rojo: ¿Sabes donde están los artesanos que se ponían en el andador de Pedro moreno? Soy vendedor de piedra ranurada –me dijo- y yo les vendo pero desde hace como tres días que no los veo.

Desde hace una semana el supuesto problema de vendedores ambulantes fue solucionado con estrategias políticas proveniente de alguna oficina gubernamental del estado. Los vendedores que no pudieron o no quisieron locales de una plaza subterránea equipada por la escasez del gobierno; pasaron a peor vida.

Al vendedor de piedra le comenté que por la ley que prohíbe la venta ambulante en el primer cuadro de la ciudad, era la razón. Intercambiamos un par de inconformidades sobre el caso y se despidió. -¿Entonces dónde están ahora?- Me preguntó. –Algunos frente al expiatorio, otros en Chapultepec y otros más en la plaza subterránea- afirme por mis encuentros con ellos.

¿y ahora? Pensé…
…pues nada.
Él seguirá vendiendo piedra ranurada a comerciantes con pocas probabilidades de una venta similar que aquellos tiempos en el centro de la ciudad daban.

Seguí caminando… leer el periódico no sirve únicamente para justificar las molestias por gestiones políticas erróneas –como mencionan algunos- sino para aclarecer lo que uno ve en el diario vivir: vacas pintadas, vendedores fantasmas.

Llegué a mi destino. Tres casettes para registro de video intercambiados por cientoveinte pesos:
Deudas intangibles intercambiadas por
Material mortal
Un balance en la calidad. Un comercio justo… pero
¿Un comercio justo?

Retomando las sesiones de historia de secundaria recuerdo que el comercio se basaba en el trueque entre elementos reproducidos, recolectados o trabajados. Ahora existe un papel que legitima un valor estipulado –representado- por poderes políticos y empresariales. ¿Y nuestras costumbres, estrategias de trabajo… valores?
Aterrizo mi mirada en elementos representativos del sistema urbano: semáforos, zapatos de tacón, código postal, humo gris, zonas verdes delimitadas, casas viejas, basura, ruido, construcciones viejas, publicidad y, lo veo ahí.

De nuevo, abrumado entre la melancolía causada el leer la sinopsis cinematográfica. Ese viejo misterioso y admirable que en un pasado incierto me enamoró ¿importa el nivel de tiempo? Yo creo que lo importante es el nivel de conocimiento que la memoria mantiene agazapada en el olvido. Y que todo ser humano debe recordar.

Para recordar hay que investigar qué hacer, para subir a la acción que volará entre todo ser vivo como magia adyacente a la circunstancia…
…circunstancia remota y a la vez ardiente sobre la piel que el presente no deja curar, por las torpezas de nuestro pasado.

¿Tiempo? La medición del único hermano del espacio es infinito y tan claro…
…que su complejidad es incalculable.

miércoles, noviembre 01, 2006

¿Y dónde está la izquierda?

Por ahi... por alguna parte de nuestro cotidiano vivir hemos escuchado que la izquierda está tomando posesión en América Latina... que AMLO pudo ser miembro "honorable" en este séquito político... pero no fue así ni lo es... AMLO no ganó la presidencia -por más que lo divulgue- y en América Latina no existe la izquierda. Ni con Tabaré en Uruguay, ni Kirchner en Argentina, ni Bachellet en Chile... mucho menos Chávez en Venezuela... ¿cómo me atrevo a asegurar esto?

Leí un artículo en La Jornada donde entrevistan a Hirsh el excandidato de izquierda a la presidencia en Chile. Un argumento suyo me causó tremendo debate mental "en América Latina los gobiernos que se dicen de izquierda no lo son tanto". Tiene razón.
Firmar un tratado de libre comercio, privatizar salud y educación, entregar a multinacionales recursos del país -como se hace en Chile- no es de izquierda.

Por el lado venezolano, Chavez es un presidente que mira desde arriba las soluciones posibles para el pueblo; ¡peor! porque desde ahi no se observa bien... uno se cega por el poder.

Bolivia ha tenido derrumbes fuertes pero su poder ha crecido desde abajo: desde el pueblo. "movimientos sociales que van cobrando cada vez más fuerza hasta que se convierten en gobierno"

En Bolivia hay crisis, no hay dinero de reserva y conservan las amenazas de poner término a ese proceso... pero siguen en lucha...¿Creen que esta una buena estrategia para organizar el pueblo hacia el interés social?

¿Creen que alguna vez esto pueda surgir en México? no propongo a AMLO aunque el inicio de su movimiento se veía "esperanzador" ahora son únicamente gritos de deseperación de la parte de abajo de los mexicanos... podrida por los de arriba y no abajo a la izquierda como asegura el EZLN que es necesario trabajar...

Hirsch en el foro de la Diversidad hacia la Integración Latinoamericana realizado en México D.F. dejó en claro que "Con la integración de los pueblos independientemente si existe apoyo o no desde sus respectivos gobiernos, se logrará que América Latina impulse políticas humanistas para hacer frente a la globalización"...

Dejo este debate mental a sus mentecillas perversas y ávidas de saber...

lunes, octubre 30, 2006

Sólo una opinión

Existe una inmensa variabilidad de hechos y acontecimientos en el mundo cuando cada uno de nosotros, dedicamos el tiempo a uno solo: el propio.
Como seres con autenticidad propia; formamos criterios, ideologías y creencias que son parte de nuestro discurso. Algunos, sobresalen por su talento de difundir su postura –sea coherente o no- y hacerla parte del discurso de otros tantos que lo observan.

El flujo de información ha ido en aumento debido a la necesidad de respuestas sobre un acontecimiento poco creíble. Pero, ¿Por qué es tan difícil creer? Porque la visión compleja se ha viciado del ciclo eterno: el aumento de la información en la desinformación cotidiana…

En los años sesentas se produjeron una serie de manifestaciones explorando la libre expresión. Ahora, esta expresión se encuentra en el libertinaje absoluto violando los límites que hace diferencia de una fuente creíble, a una opinión sin fundamentos metodológicos o experimentados y comprobados. Vivimos en un mar de información con muy pocas oleadas de conocimiento avalado.

Retomando a las instituciones, hace pocos días leí entre mi recopilación de periódicos, un artículo de crítica social que reflexionaba sobre la crisis del discurso en diversos personajes e instituciones del país.
Ismael Orozco Loreto -quien escribió este artículo en el periódico Público- comenta que “algunos líderes de opinión, (…) pretenden ser ellos mismos, los protagonistas del debate y no solo simples observadores”

Las personas que laboran en diferentes instituciones políticas, culturales, económicas y sociales; manejan el poder de difusión masiva a su antojo, creando expectativas falsas en sus emisores y por ende, falsa información.

Los medio masivos de comunicación, son la institución que construye tipos de realidades más no, la verdad absoluta como creen algunos. Es un campo, que difunde una serie de acontecimientos relatados, por sujetos clasificados como observadores de segundo orden pero no son los jueces ni personas aptas para hacer un análisis completo del hecho tan complejo que vive la humanidad día a día…

¿Qué ocurre cuando los líderes de opinión buscan ser protagonistas como lo comenta Ismael Orozco? La información aumenta, la opinión subjetiva del autor influye en la percepción del emisor y –por ende- su conocimiento es de poca validez y relevancia en el hecho. ¿Pero qué hace a sociedad ante este problema continuo y serio? Prende la televisión y comenta: Que bueno que la seguridad pública a llegado a Oaxaca, esos maestros son unos “busca problemas”

Sigamos así ciudadanos mexicanos y sabremos de que son capaces los políticos para seguir dejando en la ruina a costumbres, medio ambiente, derechos e historias a nivel nacional.

Un breviario cultural: esto es solo una opinión.

martes, septiembre 19, 2006

Una mirada más...

A media noche del viernes estaba lista para salir hacia calles tapatías, grandes escenarios del barullo redituado al grito de independencia conmemorado una hora atrás.
Llegué a casa para preparar mi viaje a la capital del país: Una chamarra, la cámara de fotos y un cuaderno. Estaba lista.
A las 2:45 salió el camión hacia México D.F. y después de siete horas, el amanecer detrás de grandes nubes de smog afirmo mi destino. A mi llegada, algunos compañeros delegados de la Convención Nacional Democrática nos reunimos en la estación Hidalgo del metro para presenciar el desfile militar. Con las 10 de la mañana en el cielo, el desfile aun no pasaba por Reforma así que varios peatones caminaban libremente por la avenida sin sorpresivos automóviles a sus espaldas. La atmósfera irradiaba una emoción y respeto para los mexicanos próximos a marchar, que; como describió AMLO en la explanada del zócalo -Son hijos, hermanos y padres del pueblo mexicano-
Pasamos al lado del Sanborn´s de los azulejos tan solitario en su interior y tan repleto en los alrededores por la presencia de vendedores ambulantes. Conos de crema, churros dulces, atole y ezquite eran el menú de la mañana. Entre la vendimia de la improvisada área de juguetes, muñequitos con pies y manos de plástico eran promocionados al pegarlos en una pared de azulejos negros. Esto, a causa del lanzamiento que vendedores y paseantes divertidos dirigían hacia la pared contribuyendo al reconocimiento de la venta. Existían alrededor de 80 monitos pegados desde sus extremidades y bajando lentamente a causa de la gravedad.
Mientras desayunábamos quesadillas de maíz con hongos y queso, el desfile pasó por Pino Suárez. La representación de cada escuela militar especializada en México conmemoró el 196 aniversario de la Independencia por las principales calles de la capital. La Marina, Seguridad presidencial, Aérea, la Medico-militar, de rescate y regimiento blindado de reconocimiento fueron algunas escuelas que desfilaron frente a nosotros.
Los Gestos rígidos no ocultaban el silencioso cansancio que después de varias horas de marcha bajo el sol, se desbordaba en sudor por su -tan- humano desgaste. Algunos ojos militares rompían la tajante visión desde el vacío para observar a su público que gritaba, aplaudía o grababa imágenes de su presencia. Un señor frente a mi aventaba confeti y rosas a los pies de los marchantes y -cuando había oportunidad- hasta dentro de los tanques. Aumentaba su felicidad cada que los “compatriotas” a su lado regalaban aplausos a los protagonistas del acto. La pintura de los transportes del ejército se veía tan nueva y poco usada que imaginé un recién retoque.
Yo miraba atónita las grandes máquinas que estos sujetos dominan con su gran resistencia física y su disciplina. La enseñanza -pensé- no los prepara para decidir por si mismos quienes serán sus próximos enemigos, sólo saben defender por un término ambiguo “seguridad nacional”. Mi impresión no se derivaba del mensaje de guerra sino de los miles de mexicanos -20 mil cuerpos según el secretario de defensa- enseñados a luchar por el camino violento para una impuesta “tranquilidad ciudadana”.
El desfile militar terminó con el cuerpo de reforestación y rescate a las 11:45 del día y las delegaciones de la Convención habían sido citadas hasta la una de la tarde, en el monumento a la revolución. Teníamos una hora para visitar a un amigo por la estación Xole del metro. Tomamos agua y energía en su casa para seguir con el evento del viaje: la Convención en el zócalo.
Llegamos al monumento de la Revolución a la 1:20 cuando la delegación de Michoacán ya marchaba hacia el centro capitalino. Jalisco aún no se integraba, pero nuestra emoción quería avanzar por Reforma. Observé un poco de desorganización en las delegaciones por no cumplir la unión a la hora establecida pero el fervor del próximo “hecho histórico” en donde todos participaríamos era la justa motivación para comenzar a marchar.
Salimos a la 1:30 del monumento hacia el zócalo, entre la delegación de Tijuana y algunos de Jalisco. Por el camino, escuchaba oradores con altavoces declarando los puntos que serían votados en la convención. Un sujeto con camisa amarilla y un “peje” en la playera gritaba –compañeros, tomemos las armas de la sabiduría y propongamos que el pueblo solucione los problemas nacionales. No más burocracia. Propongamos un Consejo Electoral hecho por y para el pueblo. Exigimos que se elimine el IFE y exista el CEPM, Consejo Electoral del Pueblo Mexicano constituido por indígenas, campesinos y obreros, no por políticos corruptos y desvalorados-
Playeras del peje, de la Convención democrática, sombreros con brillantina, pines, imanes, matracas así como comida, burbujas, sueteres y relojes no perdieron la oportunidad de ser intercambiados por unas cuantas monedas.
-Lleve su sombrero a diez, a diez el sombrero- gritaba un sujeto que cargaba decenas de sombreros de paja en los brazos. -¿a diez? ¿Escuché bien?- me preguntaba. No quise quedarme con la duda y le mencioné a un amigo si era cierto el precio exorbitantemente barato. -si señorita a diez- me confirmó el vendedor. -Pues déme uno- afirmó mi novio poniendo el sombrero en mi cabeza tan caliente a causa del sol.
Por el lado derecho, se asomó el hotel Sheraton rodeado de granaderos. –Ni quien le quiera hacer algo a ese mugroso hotel- vociferó un compañero de la delegación. –aparte venimos en resistencia pacífica- concluyó. Al tiempo que sonreí voltee a ver un hombre de facha vagabunda. Mostraba sus rosas rojas que vendía a un considerable precio. El fondo ocular de su venta era rellenada por granaderos frente al hotel. No esperé en registrarlo en una fotografía.
Pasamos el Bellas Artes y la Latino entre tambores, música salida de grandes bocinas y silbidos de trompetas. Con consignas del Frente Democratico, del Partido Revolucionario y del líder de la Coalisión por el Bien de Todos el escándalo masivo irradiaba energía.
-¡Mira! ahí vienen los novios- gritó una mujer frente a mi -¿Quiénes?- le respondió su compañera –los novios que se acaban de casar- replicó. Dirigió su dedo atrás de mí, ella y su amiga observaron. Mi curiosidad ordenó a mis ojos voltear percibiendo una pareja vestida con ropa de manta blanca y unas flores en la mano. Supuse que eran ellos y sumados a la marcha gritaban: -Obrador, aguanta el pueblo se levanta-.
Llegamos a la plancha del zócalo. El final de la calle Pino Suárez por segundos se convirtió en un embudo ya que la gente caminaba lentamente para salir a la explanada. El sol dirigía sus rayos directo a nuestras cabezas recordándonos la necesidad de agua. Los vendedores pronosticaron esta venta y mostraban helados a tres pesos, agua de jamaica y tepache bien frío.
Casualmente encontramos a unos amigos acompañados de Verónica Isoard maestra del ITESO y Rosana Reguillo quien nos invitó a entrevistarnos mas tarde. -¿por donde estarán?- nos preguntó -Vamos a la delegación de Jalisco; allá nos vemos- le dije.
Eran las 2:30 de la tarde, el final de las masas entrando a la plancha del zócalo era incierto. Mi estómago imploraba comida y con la necesidad de ir a buscar la delegación de nuestro estado contribuí para un encuentro con algo que me espantara el hambre. Una indígena proveniente de Oaxaca vendía tlayudas a 10 pesos y junto con un tepache compartimos el aperitivo con nuestros compañeros sentados frente al asta bandera.
Mi vista alborotada leía centenar de carteles a favor del movimiento. Mensajes desde “Fox traidor” “si no hay solución habrá revolución” hasta “Mi patria esta hecha jirones y estoy triste” complentaban el mensaje de los cientos de miles de mexicanos nombrados como delegados y orgullosos portadores del gafete de la Convención Nacional Democrática. Entre mordida y mordida a la tlayuda encontramos un módulo de información que nos dio pistas de donde se concentraría la delegación jalisciense. -Estará al lado de la 5 de febrero. No hay pierde a treinta pasos de aquí-
Una nube negra proveniente del sur amenazaba con pasar por arriba de nuestras cabezas pero lo caliente del sol no nos inmutó del peligro líquido, hasta que las gotas de lluvia interrumpieron las preguntas de Rosana Reguillo por su entrevista.
Paraguas, periódicos y pancartas a favor de AMLO resguardaban a la gente del agua. Yo con solo una playera sin manga y mi morral lleno de papeles sobre el movimiento me acerqué al paraguas de unos compañeros del Estado de México que me invitaban a compartir. Conocí sus intereses futboleros y políticos mientras la lluvia mojaba grandes pedazos de nuestros cuerpos que no eran cubiertos por el paraguas. La calidez de las personas se sentía incluso mientras la lluvia amenazaba con seguir y provocar la huida de algunos compañeros. Los gritos y consignas no paraban “¡ni el agua ni el viento detiene el movimiento!”. Un barullo desde la cercanía del presidium sorprendió nuestro instinto de voltear. El equipo de López Obrador salió bajo pequeños paraguas para unirse al pueblo en la misma posición. La resistencia al agua por parte del líder y su gabinete motivó a las almas mojadas del zócalo para no moverse de su lugar.
La lluvia dejó de caer a las 5 en punto de la tarde. Centenar de personas sudorosas comenzaron a salir de los pequeños techos que protegían a cantidad de gente mayor que la acostumbrada a caminar por ahí. Otros mojados por la lluvia exprimíamos nuestra ropa y registrábamos los daños de las pertenencias.
A las 5 con cinco minutos el sonido se conectó, una grúa elevó la pantalla más de 10 metros y comenzó la transmisión. Elena Poniatowska arribó al templete. Dando lectura al artículo 39 de la Constitución que describe “el pueblo tiene el inalienable derecho a modificar la forma de su gobierno” fue como empezó su discurso para asegurar la capacidad política del pueblo. Después de ella pasaron Cota Montaño, representantes de partidos del PT y Convergencia, la indígena Hermenegilda Tiburcio Cayetano, el monero Fisgón y otros más que expusieron los ocho puntos que continuamente a estas oratorias, se votarían entre los delegados. Los presentes sumábamos un millón 25 mil 724. -¿Quién está a favor? ¿Quién está contra?- preguntaba Jesusa Rodríguez, la secretaria desde el panel y entre la mayoría de los presentes daba como afirmativa su respuesta. La mas debatida fue la fecha para la toma de posesión presidencial. El aproximadamente 70% aseguró el democrático acuerdo para el 20 de noviembre.
Entre los asistentes se encontraba la Goya de la CGH que en tiempos inoportunos gritaban su porra o su amenaza –oioioooi el que no grite es un panista maricón-
Otros delegados cansados de las varias horas frente el panel, se sentaron en un pedacito de piso seco encontrado entre los charcos, para resguardarse del aire frío próximo al atardecer.
La demanda de los mexicanos por un país con más oportunidades para los pobres fue el mensaje declarado como prioridad por el Frente Amplio Progresista, grupo político encabezado por AMLO en colaboración con partidos de izquierda, organizaciones civiles, obreros, indígenas, campesinos, estudiantes, maestros, gays e intelectuales
A las 9:00 p.m. terminó la Convención con la declaración e invitación a un desalojó paciente del zócalo por parte de la secretaria.
La música de las calles se escuchaba al son perfecto para que los convencidos en bailar siguieran el ritmo mientras se alejaban del centro histórico. Las masas reunidas y salientes del centro histórico gritábamos entre tambores y aplausos “si tu pasas por mi casa y tu vez a mi mamá... Tú le dices que hoy no me espere que este movimiento no da un paso atrás…”
Después de varias horas de espantar el hambre nos dispusimos a comer, en la esquina del periódico Excelsior, unos tacos de chile relleno con arroz.
A las 11:30 de la noche el camión delegación Jalisco salió desde el monumento a la Revolución hacia tierras tapatías. Dadas las siete de la mañana descendimos con los pies entumidos del cansancio, los ojos hinchados del dormir a medias y la gran motivación de invitar tres corazones más para vivenciar por si mismos una reflexión “real” sobre la próxima fecha histórica: el 20 de noviembre.

lunes, agosto 28, 2006

Cuatro palabras. Sólo es cuestión de resumir...

Tanto recitarlo en el sur llegué a no creerlo. México con más de cien millones de habitantes mantiene alrededor de 12 millones viviendo en la gran Guadalajara. He regresado a mis tierras nativas con la oportunidad de re-organizar una vida ya vivida. La Universidad, el trabajo, la zona de mi vivienda allegada al centro de la ciudad y su innumerable población contribuyen a mi diario vivir.
El salto de nube fue prolongado. En palabras claras, la asimilación de mi regreso. Las dos semanas y media que aventajé al tiempo mexicano fueron incoherentes a la “tan corta vivencia de 6 meses por el sur”.
¿El motivo? Lo sé.
Allá transpiraba centenar de posibilidades nuevas, a causa del tiempo tan largo entre responsabilidad académica y otra. Esta situación me invitaba a conocer prácticas uruguayas desde perspectivas en la sociedad civil, en la calle… en los barrios. Posiblemente también tiene motivo, la libertad de movimiento a cualquier sitio, sin la disponibilidad de un reloj que marcara cierta limitación del conocimiento. O esas invitaciones de tomar mate frente a la rambla montevideana, mientras que el viento soplaba en carismáticas pinceladas de nubes.

Ahora es aquí. Aquí es ahora y posiblemente nunca tan maravilloso como el hoy.

Recuerdo… recordamos…

Vivimos… avanzamos...

En la actual nación mexicana renacen problemas en los problemas ya existentes. Me recibió esa mañana, en el avión hacia la capital, la noticia de una posible toma del aeropuerto Internacional de la ciudad de México por parte de integrantes de la Coalición Por el Bien de Todos; los activistas de la parte izquierda de nuestra política que en sus grandes pañales, se sostiene la ideología. Mi impresión desapareció conforme transcurría mi “cotidiana” forma de abordar el avión hacia Guadalajara.
¿Y qué pasó? Más bien afirmo que sigue pasando… una toma de la avenida más importante del país. Avenida Reforma situada en la ciudad de México, hoy es el suelo de un campamento por parte de los mismos activistas.

Recuerdo… recordamos

Al llegar a Buenos Aires recuerdo que el taxista comentó de la impresionante granizada que cayó días atrás. Algunos vehículos mostraban resultados del ataque descendente, pequeñas abolladuras en cofres y techos.
A dos días que regresé a la República Mexicana, la capital se cubrió de blanco por la granizada más impactantes de los últimos años… y se volvió a repetir hace un par de días.

Humanidad y naturaleza no se han llevado tan bien. No hablo únicamente por elementos de la madre naturaleza –entiéndase flora y fauna- sino por el carácter natural de llevar una vida tranquila y en paz. Sigo viajando a través del mundo que respira enfermedad y esperanza de sobre vivencia.

Trabajo en zonas de sueños y construcciones alternativas para la sociedad, vivencio la muestra de arte y la capacidad de transmitir el continuo y paciente despertar humano.

Vivimos… recordamos
Y en cuatro letras se reflejan los recuerdos como motivación y la resistencia para seguir en el presente con uno mismo y con los demás: Amor.

miércoles, agosto 09, 2006

Un sol con Enlazador de mundos Espectral

En las profundidades de Ur-Gaia se encontraban los magos de la tierra intercambiando visiones y propuestas que cada uno experimentaba en su mundo. Las diferencias en las formas de manifestar vida eran muy diferentes pero a dos soles de la celebración del día fuera del tiempo, la vibración del enlazador de mundos igualó las expresiones de libertad; unidas en un solo poder: el amor.

Existieron cuestionamientos sobre el camino, felicidad por el encuentro, temores por cambios de pensamiento ideológico y vuelos infinitos a la comprensión de las diferencias… todo fluyó…como la propia necesidad de liberación que cada uno de los magos vive continuamente.

Las palabras de resistencia a la “hipnosis masiva” no requirieron conocimiento del tzolkin para exponerse en la necesidad de salvar a la Tierra, pero la sensibilidad mágica que da este conocimiento universal fue utilizado en esa reunión por el cambio de anillo que se viviría en tres soles después de esa noche de enlazador de mundos espectral.

Un mago serpiente al tomar el bastón de la palabra siseó que por cuestiones de elección propia no profundizaba en el calendario maya ¿qué implicaba seguir una idea?... todos se quedaron pensando al compás del fuego central. Este mago terrenal se dirigió al cielo: -No sé si pueda vivir en una comunidad así-

La emoción sentimental vibró en dragones, enlazadores, noches, serpientes y semillas queriendo justificar el amor a una comunidad natural, pero el perro salió tranquilamente de entre el fuego invitando a no tratar de convencer a nadie con el ego.
Cada uno vive de sus aprendizajes y cada uno tiene que saber luchar al frente del motivo sin querer cambiar al pensamiento contrario de nuestro estilo de aprender. Debemos omitir pre-conceptos que juzguen o critiquen. -concluye el tono cósmico- Amemos nuestra propia forma de luchar y seamos fieles a las diferencias…

Floreció desde la semilla una duda. -¿Qué entendemos por el ego?- El silencio de la noche reconoció que hay una línea muy delgada entre la motivación personal y el ego. Por esta razón, la respuesta al entendimiento o concepto de este, no existe como tal. Es cuestión de trascender los retos personales que cada uno tiene consigo mismo…

La duda siguió volando entre todos…

El giro del discurso con el bastón de la palabra sucedió desatando energía en cada mago terrenal. Unos fluían en oratoria mientras que otros, silenciados entre el cielo exploraban el camino de la libertad. Luego una mano afirmó:
-mi opinión no es la correcta- en alusión a un posible debate que generaría su opinión recordando los momentos anteriores donde la magia del bastón disminuía ante la energía desbordada de los magos.

La noche intuyó el inicio del propósito y pensó ¿para qué saber lo que otro piensa si uno mismo no re-conoce primero que su propio discurso es inspirador de la manifestación del otro? Nada es real… todo fluye… todo cambia. Por eso nada es correcto o real como afirmaba Ramtha.

El intercambio de ideas continuó…

Hay que ver desde nosotros mismos -comentó el enlazador de mundos- lo que queremos que refleje el otro porque para sanarnos debemos sanarnos desde adentro.

No sé lo que quiero, pero sé mas o menos lo que no quiero -replicó la mano.- Hay que enfocar la energía para lograr la solución aunque no toda respuesta necesite una pregunta.

No dejan de nacer las dudas porque uno mientras más crezca menos entiende de la realidad –aseguró la enlazadora- pero sé que si estoy aquí es porque necesito conocer mi misión. Hay que buscar la armonía dentro de uno mismo porque nuestro pensamiento nos hace trampa y nos conflictua lo que es tan simple.

La noche y sus estrellas cubrían lentamente el cielo mientras que al oeste, el sol se despedía cautelosamente sin querer interrumpir la charla de los magos pero su belleza era tan latente que todos miraban su resplandor prometedor de un hasta luego. El bastón seguía circulando y las ideas volando hacia el espacio…

La tierra esta dividida por un sistema artificial y poco reconocido por la tierra de este planeta –afirmaban algunos- por eso hemos dejado de interactuar con cualquier ser humano que tenemos frente a nosotros por la “necesidad” de tener un lugar dentro de ese sistema y no por aceptar lo que todos queremos: solucionar los conflictos terrenales.

Todo lo que existe es por algo sea malo o bueno pero para poder solucionar o proponer algún camino alternativo primero hay que aceptar las cosas como son.

El perrito reflexionó con ligereza y sencillez que la tormenta en el océano solo cubre la superficie y no abarca la profundidad… así debe ser la conciencia para saber con sabiduría cómo y qué hacer.

El fuego al centro del círculo consumió la última varita que brindaba luz. La charla era tan interesante que nadie se sumergió a la necesidad de leña hasta que un guerrero y un dragón emprendieron silenciosamente la comisión para el fuego. Los demás magos seguían regalando conocimiento e información para madurar la magia terrenal.

Hay que movernos por donde nos toca, decían unos mientras que se encendía de nuevo el fuego. Abrirse a cualquier aprendizaje, motivaban otros, al conducir el bastón a las siguientes manos.

Entre dos magos se promulgó una idea acerca de ayuda más allá de nuestras manos. Afirmaban la existencia de alguna fuerza que unirá a todos en la misma necesidad humana y se completó con el mensaje focalizado por la semilla -El amor es lo único capaz de cambiar el mundo- canto al compás de las siguientes ideas de los magos:

No estamos solos…
Hay una fuerza que nos ayuda para nuestros propósitos…
Cuando uno hace lo que dicta el corazón es la verdadera solución…
No hay que preocuparse…

Hay que tener la capacidad de volvernos niños: humildad y alegría para aceptar que existen cosas que no se pueden forzar porque son un proceso. -cantó el mono- Hay que afirmar el cambio y la vibración que se viene… que está llegando –declaró la serpiente- Tomemos el lenguaje de la gente grande para la comprensión del mensaje proveniente de uno mismo, así consecutivamente lo difundirán –concluyó el mono-

Pero ¿Qué lenguaje? ¿Qué mensaje?... Una lluvia de ideas acarició varias respuestas… propuestas… alternativas…
Un mundo donde quepan muchos mundos como dicen los hermanitos zapatistas.
Salir del sistema babilónico sin querer entrar a otro sistema que pueda cegar posibilidades de crecimiento.
Tener la intensión de “volver” a una vida distinta.

Los gestos y las voces del espacio iluminado por el fuego se movían en diferentes direcciones. Desaparecían entre la noche al señalar el siguiente camino de su vuelo. Otros buscaban leña escuchando el giro del bastón alrededor de unos cuantos magos que no interrumpían el habla ni siquiera por parciales gotas de lluvia que desde arriba provenían.

Quiero crecer los brotes de mi persona con lo que me enseña el mundo, aun sabiendo que en algún momento desapareceré -comenta la semilla- y para eso -replica el viento- lo que vale es la transformación del tiempo y del espacio porque no habrá un final para tu alma porque mantendrá la respiración en otro plano… en otra nave que es indivisible.

Existían muchas cuestiones, dudas y contradicciones sobre cada idea manifestada por los magos pero la búsqueda de la paz y el amor para el mundo identificaba la unión real y distinguida de entre las realidades.

Hermanos –inició el águila- las restricciones las cargamos también en las mochilas de nuestro viaje por ello hay que sacarlas de inmediato. ¿Sienten alguna?

A veces se pierde la disciplina en el camino mientras cargamos la pasión de nuevos proyectos -intuye el viento- No todo surge de la espontaneidad, hay que darle forma a las propuestas.

Cada quien crea su propia realidad, cada mente es un mundo –comenta la enlazadora de mundos- queremos hacer muchas cosas pero no sabemos como relacionarnos ¿es a causa de la historia o es parte de nuestra naturaleza tal restricción?

En otra exhalación de ideas el perro invito a la aceptación de la diversidad que conlleva al mismo camino de lucha -de todos los presentes- con distintos estilos en el andar. Hay que tener una apertura a todo lo diferente porque la unidad hace la fuerza.

Cada mago contactó con sus frentes de lucha: resguardo de la naturaleza… generar un sistema de vida que no se base en el dinero… modificación de la babilonia… creación de tecnología sin pisar a la naturaleza en el camino… Proyectos de eco-aldeas con procesos auto-sustentables y preservación de la naturaleza como con la reforestación de especies nativas… Identificar sitios que trabajen el desarrollo social a través de educación y trabajo comunitario…


La igualdad en el pensamiento del círculo de magos se basó en la trascendencia del arte y el amor incondicional para todo ser humano.

Se comprendió la existencia de las diferencias porque el compromiso es saberse un luchador que da lo que realmente puede dar y que esta con otros que respiran el mismo aliento
.
Cada ser humano tiene una parte del rompecabezas -comunica el dragón- con el que completa el triunfo por las necesidades del planeta. La música, la ciencia, el arte, nuestras culturas… ¡somos una red de luz!

Cuando regresemos a la urbanidad no hay que dejarnos atrapar por los beneficios materiales porque sabemos que uno se queda en la ciudad por la comodidad y el consumo. Hay que generar dentro de esta atmósfera, una conciencia con alegría y propuestas alternativas. -Sonríe la serpiente-

¡Vamos a contarnos y que exista el verdadero capital humano! -Grita el mago- con una estrategia de información de boca a boca hasta interactuar con cada uno de los polos porque Babilón está necesitada de soluciones ¡se esta destruyendo a si misma! La gente no se querrá destruir con ella y saldrá a buscar opciones de sobre vivencia… como creemos que lo hacemos nosotros.

Yo no quiero ser una estrella ni una rama que se quema –fluye un mago lunar- quiero ser parte del cambio evolutivo de este mundo porque en todo el universo se sabe que los seres humanos nos hemos convertido en un virus. Soy militante por la naturaleza pero sé que hay otra realidad que necesito negociar con ella -capitalismo- no me gusta pero reconozco la calidad de lucha que proyecto y los elementos que requiero.

La lluvia se acercaba, la noche fría invitaba al resguardo y los magos de la tierra comprendían que cada uno de los ahí presentes continuaría su camino físicamente alejado del otro, pero estaría tan unido al alma de cada uno, por la red planetaria nacida esa noche.

¡Todos estamos en la misma! Hay que mantener el enlace…hay que generar una conciencia… constru-ir en la sencillez de lo pequeño el fortalecimiento de los grandes cambios.

Hay que pensar, procesar y comprender la información que cada día nos llega a la razón y al sentimiento porque –recuerdan los magos con sus manos unidas frente al fuego- Lo mejor esta por venir con esta nuestra “Resistencia festiva” en el arte universal… en el amor humano hacia el vivo infinito del amor.

Nota: Las imagenes fueron tomadas en la celebración del día fuera del tiempo Estrella cósmica amarilla en la tierra liberada Ur-Gaia ubicada en El Rincón de los brujos en Uruguay.

martes, julio 11, 2006

Continuidad





Transcurre el tiempo
protagonista del camino
un estado de quietud
una estación en fin

ultimátum hacia el este
pies desatando la batalla
aguardar el tiempo… el vuelo
recuento estadístico: quietud y caos



Hace dos días, el sol de invierno brilló por las calles húmedas de Montevideo. El cielo azul contrastaba con los edificios grises, grandes protagonistas de la quieta ciudad en días nubosos, húmedos y fríos… ahora comprendo porque tantos amigos afirman que la queja uruguaya radica siempre en el temporal.
En dos días partiré al Este. Las materias universitarias han quedado saldadas y el propósito de conocer el Atlántico concuerda con nuestras últimas vacaciones en este país.
Comparo mi peso con el equipaje… creo que aun sigo pesando más sin embargo, mi gran maleta quedará guardada en casa de un amigo: Pablo. Queremos viajar ligeras y libres. Dejándonos llevar por los encuentros desconocidos fuera de la cotidianeidad citadina.

Punta del diablo, Aguas dulces, Valizas y Cabo Polonio son nuestros destinos. ¿El temporal? Pronostican frío. ¿Nuestros acompañantes? Grandes dunas y pescadores residentes.

Hoy es un día especial. Decimos adiós a una parte de nuestro viaje y prometemos el hasta luego a las amistades que parten hacia rumbos distantes… los sueños siguen unidos y los pies con el mismo propósito en el conocimiento planetario… ¡manifestación de nuestra naturaleza!

viernes, junio 30, 2006

El lienzo y su infinito

Sufrir sin espasmos
Pintar desde el cuadro viviente
Controlar el vuelo… aprender a planear
Visualizar los cambios… aterrizar de pronto

Y vuelve…

Una inquietud en el rostro
¿Me seré fiel?
Todo pasa… todo acaba
Nochi pano… nochi tlami

Un pie en arena dibuja
Es el lienzo y su infinito
¿Caminar descalza?
Perder el horizonte del inicio

Seguir recorriendo verdades
Sin acertar en la real
Mantener el vuelo sobre las dudas
Es hoy… es ayer…

Es sufrir sin espasmos

Viento...

Una de las particularidades de este espacio en el Planeta lo representa el viento. Su estilo de andar por tierras y ríos rodeando fabricas, oficinas y hogares. Montevideo es la ciudad que resguarda mi sentido humano permitido socialmente: el urbanismo.
Ahora recuerdo como el viento se entromete por los edificios. Observa nuestra especie recorriendo calles húmedas, viviendas uruguayas o cuerpos humanos dormidos en banquetas.

Aquí sentada en la rambla, bajo la luz artificial del Boulevard y la oscuridad de la noche, me dejo llevar por la esencia del agua mezclada entre dulce y sal. La inmensidad del cauce del río del Plata augura el Océano Atlántico y su reinado próximo de las aguas del sur,

Vierto la última cantidad de agua caliente en el mate; guardo el termo en mi bolsa y sorbo de la bombilla. El viento compone el baile de las olas en la Playa Ramírez. La noche de invierno se presenta ante mis huesos. Cada articulación aclama calor y protección del frío. Sigo mi ruta entre humo de camión y hojas secas de árboles. La tranquilidad por las calles ¿atropella o es atropellada? por la impugnación de la justicia manifestada en bardas y postes.

Esténciles, dibujos y textos expresan en el silencio del oído, la comprensión y acuerdo de la voz diaria: la justicia. No existen sus mensajes hasta que una mirada los discurre por la mente. Actualmente a percepción del receptor sólo deja pasarlo como cualquier hoja muerta traída por el viento. Pocos escuchas caminan por las calles, representando varios estilos en el arte de la resistencia. ¿Los has percibido? Otros simplemente se han acostumbrado a las peticiones de resistencia como al mismo maniqueo de los poderosos.

Observo…
“Juntas para ser un ciudadano activo” propuestas de educación, salud y democracia. Durazno esquina con…

"Fuera los fascistas de América Latina. ¡Fuera Bush!"

"Bienvenido a Botniolandia"

"Si la sociedad suprimió todas nuestras aventuras… no nos queda otra aventura que suprimir a la sociedad"

Comunistas, anarquistas, estudiantes, madres contra la pasta base, hijos de desaparecidos, docentes y jubilados…He escuchado propuestas en debates, opiniones ciudadanas, escuelas y medios. La gente afirma tener la razón sea cual sea el espacio que defienda. Algunos de ellos preguntan
-¿Y mis necesidades personales?... ¿Y mis beneficios capitales?-

Pienso… Es ahí donde el hambre de lo cotidiano hipnotiza el corazón… el capital, el beneficio individual… la avaricia.
Pregunto… ¿Dónde esta la profundidad de la vida para cada ser humano?

Mama un cantautor de Solymar canta:
La vida se te presenta para que la goces
para que la sientas
tantas cosas para dar
el sol, la lluvia, tierra y mar

Esta noche, el viento cósmico trascendió la presencia de mi espíritu… del aliento listo para el siguiente día magnético… la abundancia hacia el siguiente propósito…

sea cual sea este…

martes, junio 13, 2006

Contexto perdido del viaje...

El mayor tiempo del mes de mayo he avanzado los días por la ciudad. El frío de otoño se presenta cada mañana -entre 3 y 5 grados en el ambiente con un 100% de humedad- como expone un señor con bigotito gracioso en el informativo matutino de Monte Carlo.
Exámenes parciales y trabajos escolares han limitado mi oportunidad de viajar y conocer el interior del país… no me quejo puesto que recuerdo mi objetivo al escoger el Uruguay para mi Intercambio: el estudio.
Desafortunadamente el nivel de exposición que los docentes manejan en clase es aburrido, tedioso y con temas de muy poco interés para la profesión que quiero ejercer: periodismo de investigación. El esfuerzo por no bajar mi promedio general universitario tiene que luchar ante tal aburrida forma de enseñanza.

Uruguay: país extenso para sus aproximadamente 3 millones de habitantes por todo el país ya que con casi la misma cifra, existen uruguayos viviendo en interiores de Europa o países primer mundistas del norte de América. Al sur de Brasil al oeste de Argentina y a un ladito del Atlántico la República Oriente del Uruguay ha fundido su magia en mi memoria, después de 4 meses en sus tierras y de la convivencia con sus habitantes que valoro como mis hermanos.

Conocer una frontera lejana no se define con solo pisar y mirar sus características. Aclarecer su esencia comprende su espíritu fluyendo en el andar y esto se obtiene como un obsequio que se respira en dos vibraciones: la histórica porque en el pasado se encuentran algunos efecto-acusa de lo que se ve en el ahora y la natural porque su flora y fauna manifiesta la parte del Planeta “vivo” que rige esa zona. Dentro de estas dos existe el ser humano siendo un personaje importante en el desarrollo histórico y el mayor antagonista para que sobreviva la natural.

Cada día conozco más estas dos vibraciones imponentes a mi alrededor…

Hermanos uruguayos: descendientes de héroes y castigadores. Ya sean charrúas o europeos reproducen fervor al recordar sus triunfos pasados… viven y luchan para conseguir bienestar en democracia, igualdad en derechos o justicia por la impunidad militar.

He observado que el “ser” uruguayo mantiene la búsqueda de sus sueños al ritmo del viento que sopla desde el río del Plata y del Mar Atlántico.

La vida es cara para los sueldos tan bajos y las noches frías de invierno…

¡Pero el tango es uruguayo!... los gauchos viven del silencio al viento y un ritual del mate circunda una unión con el hombro siguiente que chupará la bombilla y aguardará su turno que el cebador asignó como todos los integrantes de la ronda. Un mate… un circulo… un enlace representativo de la paz y tranquilidad uruguaya.

Miles de pensamientos e ideas vuelan al querer escribir de Uruguay. Experiencias, relaciones de amistad, encuentros o cantos pueden describir mi andar pero quedo limitada con las palabras… me extiendo un poquito más con la imagen… para gitar:

¡Hay Uruguay!… bien que te llevo en el corazón…

Entrando en contexto temporal, hace dos días la humedad y el calor se pegaban en las paredes y el viento soplaba sin la sensación cotidiana del otoño. Por la noche, el cielo reaccionó ante tal efecto climático: una lluvia eléctrica abrazó Montevideo.

Según el sincronario de las 13 lunas y el tzolkin el día siguiente vibraba con la energía del viento rítmico… caminando por la rambla las olas bailaban al compás del fuerte viento que arribaba a tierra. El río-mar golpeaba las rocas de la muralla de donde la rambla se apoya y en ciertas ocasiones el agua sobrepasaba el concreto para caer en suelo uruguayo o en algún transeúnte. -Pero ¿qué hacías en la rambla chiquilina? Si el viento es bárbaro…Después de una tormenta, el viento agoniza al mar- comentó sorprendida Alba la encargada de mi pensión.


Me recordé en ese lugar subiéndome al punto mas alto de la rambla donde se encontraba antes la Iglesia Inglesa por los 1800… mi cabello bailaba de un lado a otro a veces entorpeciendo mi vista al mar. Mis brazos extendidos planeaban mientras el viento me empujaba a cualquier lado. Podía hacer al mar-río… pero me sujetaba de una piedra donde rompían las olas por debajo de ella causando que algún broté de agua subiera hasta donde estaba yo… pero no me mojaba puesto que el viento cambiaba la dirección de la brisa hacia partes mas bajas de la rambla… era hermoso…ese viento rítmico… al compás de mi sonrisa…

Hoy el día es más común… una nubosidad con frío de otoño crece a lo largo del día… Sólo me queda ir a casa y seguir escribiendo, estudiando y preparando el siguiente parcial escolar: responsabilidad sin chiste…

La meta próxima: purificación de mente y espiritu con el Temazcal en Ur-Gaia el próximo sábado…

miércoles, mayo 03, 2006

La lucha sigue...


-Las banderas son ustedes… sus cuerpos, sus huesos… su corazón- gritaba un señor al lado de las cooperativas que saldrían en la marcha frente al Palacio Legislativo el 1 de mayo. Las actividades en este día consistían en una marcha hasta el escenario ubicado en la Avenida Libertador a unas 10 cuadras para escuchar a líderes sindicales entonar el himno nacional y justificar “el festejo” del día. Pero… ¿Qué festejamos si el obrero que debe trabajar está encadenado a un tractor frente al Palacio Legislativo desde hace un año? ¿Qué se ha logrado en el país si el Frente Amplio está dividido en varios grupos por no acordar estilos y objetivos de lucha?...

Joven estudiante mexicana que apenas comprende la situación política del país encontró a personas en su andar por la marcha que se cuestionaban esto, que pedía ser escuchados por el micrófono del escenario en la Libertador y les fue impedido por ser un día de festejo y no de protesta… ¿Y qué me dicen de Miami con sus miles de manifestantes protestando el mismo día?

-¡No venimos a difundir vergüenza!- gritaba el mismo señor al pie de la marcha -¡Somos más fuertes!-

Día de otoño con el sol de lado sin quemar los rostros, centenar de puestos en las banquetas vendiendo tartas fritas, panchos, café y bizcochos. Banderas de cooperativas, partidos comunistas y del trabajo, de Huipaí y de la diversidad. Colectivos a favor de los jóvenes y de los homosexuales. ¿Acaso no era un lugar digno de saber las necesidades del pueblo? Vuelvo a mi contexto: joven mexicana aprendiendo de la vida afirmo que sí era el día.

Terminando este acto regresé al Palacio Legislativo para conocer a los obreros en protesta por las tierras. Me invitaron a cenar tartas fritas esa noche después de mi visita al acto Anarquista en la Plaza Cagancha. Lo dejaré para otro día –pense- así podré platicar más a fondo con ellos.

El Palacio Legislativo es rodeado por una enorme glorieta, a la mitad de ella se encuentra este campamento obrero cruzando toda la calle con tractores y banderas de la cooperativa. Llevan más de un año ahí y el problema no se ha solucionado. Derecho de tierra, pago de deudas por la crisis pasada y salarios mínimos son parte del conflicto.

El 1ro. de mayo terminó en la Plaza Cagancha frente a 18 de julio mientras platicaba con 4 hombres de edad avanzada que se impresionaban de mi edad, de mi interés por sus opiniones del país y de mi nacionalidad. Yo estaba impactada por lo que me decían de Uruguay, de su gente, de la cultura… de cómo se corre a la gente pobre hacia el norte de la ciudad mientras que el estatus alto vivía frente a la playa, al este.

Sé que todo país tiene sus problemáticas sociales, sus formas de exclusión y su necesidad de cambio pero saberlo de voces nacionales y con experiencia en edad me fue de gran ayuda para seguir comprendiendo el por qué cada que saben mi nacionalidad preguntan: ¿Y qué te trajo a Uruguay si nadie lo conoce en el mundo?

Por causalidad de que algún uruguayo lea esto comento: Uruguay es pequeño, con poca gente y problemas en la calidad de vida… como cada país en este planeta, pero la magia de estas tierras es irrepetible.

El silencio sabio de la cultura gaucha vuela en el campo, la esperanza vive en las calles, la existencia de sangre indígena en los corazones. Se siente la lucha por las necesidades del pueblo y no por capitalistas extranjeros, diferencio el ritmo y estilo de las palabras a lo “uruguayo” aún manipulando argentinismos, aun no entiendo todos los modismos pero tengo las sonrisas y cordialidades que me explican. Después justifican la manera de saberse parte de su tierra con el mayor orgullo.


Este es el pueblo al que veo, no a los dormidos con el sistema que ataca la mente… como en mi México… como en el mundo ávido de más almas en la esperanza sabia de la lucha.
¡Feliz día trabajadores del mundo!...

¿Qué hacer un fin de semana?


El jueves por la noche al llegar a casa de mi clase de lingüística, Areli me comunicó que llamó Olga la madre de nuestros amigos artesanos preguntando sobre nuestra hora de llegada el viernes por el cumpleaños de Kali ya que nos invitaba a tomar mate. Cada que pienso en Olga, me refiero a una mujer que lucha por la vida diaria; sus hijos, su vida y su corazón mantienen la esperanza en su sonrisa de cada minuto. -Llegaremos al medio día para ayudarte- comentó Areli.

Al día siguiente estiré el cuerpo y mientras preparaba un té sentí un tronido en mi espalda. Sería bueno ir a ejercitar pois –Pensé. Y de paso un estiramiento mas profundo que el habitual para calentar los brazos. Tomamos nuestros instrumentos de malabarismo y las dos mexicanas caminamos entre el smog del Boulevard Artigas hacia el parque Battle: un pequeño pedacito de aire puro mezclado con el sonido del transito local.

Que importante es sentir la elasticidad del cuerpo. Saber que tienes el control de manipularlo de cualquier forma cuando sea necesario. Sólo es cuestión de practicar un estiramiento de todas sus partes… dicen que es difícil darse esta oportunidad en una vida “tan ocupada” por la ciudad. Yo he sentido este pensamiento. Dos horas de estiramiento y práctica de pois fue suficiente para abrirnos el apetito. Una buena ensalada de atún y un vino blanco frutal satisfizo mi estómago hasta quedar adormilada frente al sonido a la Lila Downs.

Esa noche esperaríamos a nuestros compañeros para ir al Teatro de verano, un espacio al aire libre frente a la rambla. Se llevaría a cabo el “Canto peludo… canto obrero” en solidaridad con los cañeros de Bella Unión, una ciudad al norte del país defendida por estos obreros provenientes desde el 22 de abril en una marcha que duraría una semana hasta llegar a capital. Las peticiones eran básicas: vivienda y empleo. El evento se había difundido entre todos los sujetos de una sociedad alternativa que buscan la solidaridad en las luchas por la justicia.

Yo fui invitada por unos amigos artesanos que conocí en la feria de “La Teja” el domingo pasado. Repartían volantes sobre la tocada compartiendo su cerveza “Patricia” y sus experiencias en vida. Dos parejas jugaban con sus hijos de entre 1 y 3 años, otros sentados en la banqueta fumando, comiendo un jitomate con las manos o charlando de pie al lado del carrito de mercado.

Todos compartíamos entre charlas y movimiento de cuerpos de un lado a otro, un buen momento frente al sol pasado del medio día. Cuando conocí a Antonio, un señor interesado en cuestionarse sobre el espacio y el tiempo disfruté un sin fin de aprendizajes de todo personaje atraído a la zona de paños y puestitos de arte en la calle. Sé que volveré a verlos ya que quedó en el aire el siguiente encuentro en la comunidad charrúa Basqüade Inchalá para compartir conocimientos entre ellos.

Antes de partir al teatro de verano, fui a contactarme con México vía Internet y la sorpresa no fue muy agradable al final. Todos tienen problemas, hasta por medios tan fríos donde no se ve, ni se siente el 80% de la completa forma de comunicación entre dos. Regresé a casa aturdida y molesta conmigo misma. Nicolás me recibió en la puerta comentándome de la llegada de Laura, Jorge y Mingo a casa. Se acercaba una nueva emoción una nueva acción nocturna. Mi gesto cambió.

Caminamos hacia el teatro de verano entre unas 8 personas ya que invitamos a unos “vecinos de pensión” a irnos juntos. Caminar por las calles de Montevideo especialmente cuando cambia de un sector social a otro, es un movimiento de atmósferas tan sutil pero tan penetrante a la mente cuando está conectada con la realidad proyectada. Pasar de Boulevard Artigas con sus hospitales privados, construcciones mantenidas por sueldos de capitales muy altos y extranjeros, difiere tanto a la las calles continuas llenas de basura, muros despintados y construcciones abandonadas. Más adelante en dirección al sureste se aprecia la ciudad vieja otra “burbuja” de consumo turístico en Montevideo.

Pero me fui a otro lado… Yo caminaba por Artigas hasta una cuadra más allá del parque Rodó frente a la Playa Ramírez. Pasamos por debajo de unas banderas rojas y un arco de metal que sostenía el letrero: Teatro de verano. Dimos vuelta al pedazo de césped para ver de frente los espectadores y a nuestra izquierda al trovador en el escenario.

El lugar contenía mantas de protesta por la celulosa, el derecho al trabajo y a la autogestión, unas enormes bocinas reproducían las palabras del trovador Daniel Viglietti sobre la manipulación de los símbolos nacionales. De entre la gente llegó Kali. Nos mostró el lugar por donde se sentaban sus amigos, arriba en lo alto: todo se ve mejor.

El fenómeno de la ciudad pequeña donde todos se conocen, me ha invadido de una manera muy sutil y tan afectiva. Kali me señaló a unas personas que creía eran conocidos míos –los vi en las fotos de Villa Serrana, no sé si sean- me dijo. Miré a una pareja jugando con su hija, eran Cristian, Laura y Gaia. Tiempo después los amigos del cerro se sentaron atrás de nosotros antes de ir a bailar y encontrarnos con Alfredo, nuestro guía en Villa Serrana. Todos estábamos ahí, todos compartíamos la fiesta por la lucha cañera de Bella Unión.

Al terminar el canto trovador con versos como “La sangre que grita: libérate hermano” fuimos al césped al lado de la entrada para jugar un rato con los malabares y sentir el calor que el viento nocturno no pronunciaba. Entre estiramientos, malabares y risas, conocimos a algunas personas interesadas en el movimiento de pelotas y pois que contiguamente pasó interés sobre nuestra nacionalidad.

Bailamos con música ska-punk y electrónica mezclada con hip-hop durante dos horas escuchando los versos de lucha que tanto el grupo 4$ de propina y La Teja Pride entonaban al ritmo que todos gozábamos.

La música no fue lo único que se presentó en el escenario. Dos jóvenes de Bella Unión junto con su padre, dieron las gracias por el apoyo de ONG´s en el evento y de todos los asistentes al lugar. Hablaron sobre el derecho que piden al estudio, trabajo y vivienda cerrando con la promesa de no rendirse en su constante lucha por la tierra arrebatada desde hace tiempo por protagonistas del gobierno.

Esa noche iniciaba el fin de semana de manifestaciones obreras ya que el lunes 1 de mayo habría actividad mundial por la misma índole. Uruguay no sería la excepción.

viernes, abril 21, 2006

Villa Serrana




La semana de turismo es el momento perfecto para disfrutar los últimos días de calor en el Uruguay. Las playas se llenan, los hoteles y bares ganan el doble y la gente es feliz caminando por la arena.
Nuestras posibilidades de viajar hacia algún destino, suprimieron la necesidad de observar el Atlántico desde la arena, ya que sería detrás de un centenar de cuerpos al sol, así que decidimos partir a la sierra.

El departamento de Lavalleja, contiene la mayor flora nativa que existe en el país al lado de ríos y represas. Villa Serrana es un lugar entre cerros que mantiene la quietud de la naturaleza a unos 300 kilómetros de Montevideo. Por más que el ser humano siga construyendo algunos bloques de cemento en esta zona, el verde natural se ha preservado.

Partimos el lunes 10 de abril desde la plaza de la bandera frente al shopping Tres Cruces. Un colombiano, una noruega, tres uruguayos y dos mexicanas eran los viajeros. Llegamos a Pando –un pequeño poblado cercano a Montevideo- en ómnibus y caminamos hasta salir del poblado mientras pedíamos aventón. El viaje fue largo ya que las dos camionetas y el trailer que nos ayudaron a llegar a Minas nos levantaron de la carretera en tiempos muy prolongados. Minas es la capital de Lavalleja a unos 40 kilómetros de nuestro destino. Con 35 pesos uruguayos -17.50 mexicanos- llegamos a la entrada de Villa Serrana y caminamos 4 kilómetros hasta la represa para buscar bajo la copa de un árbol, el lugar indicado para acampar.

Los días transcurrieron rápido. Entre las diferentes estaciones temporales que en un solo día se contemplaba y las maravillas que nos encontrábamos al caminar entre los cerros aproveché la belleza de la naturaleza para aprender más sobre ella.

Desde que viajé a Artigas, la gente del interior me enseñó que un saludo mueve sensaciones de felicidad y construye un contacto más próximo con la “poca” gente que se ve en el lugar. En el campamento de Villa Serrana, mis saludos buscaban una cercanía con la gente al compartir nuestra lejanía de la ciudad uniendo nuestro respeto hacia la naturaleza. Así conocí a muchos personajes. Y así aprendí de ellos.

Como es de esperarse, en cualquier espacio geográfico donde exista la cerveza y “el porro” las fiestas e inconciencias se manifiestan. Este lugar no fue la excepción pero tampoco fue el elemento primordial de las actitudes que me rodearon.

La apertura de saludar y conversar con gente extraña o de diferente nacionalidad fue mayor de la que creía en los habitantes de capitales. La curiosidad de saber mi procedencia y la emoción de hablar del país en el que habitan fueron los puntos de conversación entre decenas de personas. Recuerdo que la primera noche, mis compañeros de viaje estaban cansados y durmieron temprano.

Me encime dos camperas y varios pantalones de tela y emprendí el camino hacia las voces en la oscuridad. Estas me llevaron a la represa donde varios grupos de personas conversaban. Una guitarra me llamó la atención y me dirigí a la barda de la represa. Saludé a todos y respondieron de una manera amigable y sutil. De entre las sombras salió un joven preguntándome -¿Y tú qué opinas de las papeleras?- su cuestionamiento me causó un choque en mi percepción de lo que creía que sería la charla en ese lugar y procedí a platicarle mi experiencia al asistir a un debate público sobre la celulosa y las investigaciones que he leído. Esa noche conocí a los jóvenes de la ciudad de Minas que me contagiaban su alegría y su intensión de pasarla “de más” en la sierra.

-Viajar solo es la mejor manera de conocer gente- aseguró Alfredo, un gurí de Montevideo que fue nuestro guía por los tesoros naturales ocultos entre los árboles de la región como el baño de la India y el ocho que son dos zonas del río donde la profundidad invita a nadar.

El último día de nuestra estadía llovió toda la tarde. Con la ropa mojada y el viento que no nos dejaba cocinar en fogata aceptamos la invitación de Alfredo a resguardarnos en El Ventorrillo, una construcción abandonada que antes de la crisis del 2002 era un hotel. Muchas personas pensaron igual que nuestro guía y la convivencia bajo el techo de paja mantuvo la calidez que el clima no demostraba. Por fin, antes del ocaso, las nubes se alejaron y presenciamos la luna llena en su esplendor compartiendo con las estrellas, el cielo nocturno.

Partidos de fútbol, fogata para los tambores y el baile, malabares de fuego y oraciones para los cuatro puntos cardinales durante el ocaso eran las actividades diarias. Encontrar a hermanos guerreros del arco iris, jóvenes y familias enteras disfrutando la naturaleza fueron mis acompañantes. Mi sonrisa y aprendizaje fueron la inspiración para vivir este paraíso durante una semana: la semana de turismo.

jueves, abril 06, 2006

Las noches en capital

Cada noche al llegar a la pensión donde me alojo, prendo la computadora para escuchar música, mientras Areli calienta el agua para el mate y conectando la inspiración con el teclado, me dispongo a escribir. Saludamos a españoles, uruguayos del interior, franceses y coreanos que pasan frente a nuestra ventana. Areli teje con estambre y yo escribo con mi recuerdo…

Asimilar los miles de kilómetros de distancia que me encuentro de mi país, la emoción de cada día conocer un lugar, una percepción o un acontecimiento; se discurre en mi memoria; platicar con algún uruguayo que ha encontrado extraño mi acento afirmando con exaltación -¡ha… mexicana!- es cotidiano y disímil. Todo este viaje en mi cabeza entre sensación, recuerdo y emoción fluye como una onda…

___________Arriba
_______________abajo…

_____________Arriba
_________________abajo…

Un día en el viaje por el norte, vi un gaucho al lado de la carretera organizando a su ganado para guiarlo a Paysandú, a 23 días a caballo de donde se encontraba. Escuché su voz entre comentarios cortos y exactos al momento de charlar con nosotros o mejor dicho, oía sólo respuestas concretas sin entablar conversación.

Su carácter forma parte del ritmo silencioso que el aire mueve en la pradera, donde el mismo gaucho cabalga y mira la luna cada noche fuera de su Estancia, viviendo la naturaleza y el trabajo; la libertad y la lealtad… con una hospitalidad silenciosa y una justicia hecha por su propia mano. Conjunto natural: gaucho-ganado-pradera. Luchando por su continuidad durante el tiempo de vida que cada uno abdique por el otro.

Ese día Jorge –estudiante uruguayo de veterinaria y un viajero como yo- me mostró los tipos de ganado que existían ahí -Hereford y Averdinangus- afirmó -A los terneros los capan para hacerlos novillo. A las vacas las engordan para el frigorífico o las dejan en el campo para volverlas a inseminar-

¡Esto es un conocimiento común en cualquier parte del campo! pero… gente de ciudad vive ciega a los conocimientos que no visualiza el día que se necesitarán saber. Solo come carne y conoce a la vaca como parte de su pirámide alimenticia.

Mi mente volvió al vuelo… afirmando lo positivo de viajar… y preguntándome al mismo tiempo ¿Qué será de mi familia y amigos en México? ¿Alguien de ellos conocerá sobre esto? Nace la sensación nostálgica del recuerdo… Gerardo…

Un camino de vida…
Una onda…

______________Arriba
___________________abajo…

_______________Arriba

_____________________abajo…

Después regresé a la realidad. Teníamos que pedir “aventón” a la ciudad de Salto y mi corazón en ese momento cargaba con el conocimiento, la visión y el recuerdo junto con mi mochila…

¡Que maravilloso es viajar!

Qué maravilloso recordar el viaje frente a esta noche con mi compañera mexicana que termina su bolsita de estambre en esta ciudad capital, en este tranquilo país que cada vez se liga más a mi sensación de hogar como posiblemente, tantos lugares que me hace falta conocer y aprender sobre ellos.

lunes, abril 03, 2006

Los viajes al interior del país, lejos de la capital uruguaya motivan la razón para pensar más allá de la cotidianeidad citadina. Hoy regresé de Pinar, una pequeña zona urbana a 30 kilómetros de Montevideo ubicada al lado del río del Plata.

Buscaba respirar una atmósfera más allá del caos concurrente desde hace dos meses, desde que abría la puerta de la pensión hacia la calle y me encontraba con ruido y smog. Fin de semana y sin ganas de ir a una fiesta en una casa antigua del centro que nos habían invitado fue el ingrediente principal para el viaje… todo ya era monótono. Estudiantes de la pensión me comentaron que desde la calle de enfrente, salen ómnibus hacia el interior del país dirigidos al Este. La tarifa no es nada extensiva.

Comimos en casa y salimos en busca de un lugar tranquilo para pasar el fin de semana. Al minuto de estar esperando en la parada de colectivos, pasó un ómnibus con destino a Pinar -¿dónde es?- me preguntó Areli –no lo sé, pero lo que si sé es que está a un lado del río. Subamos- cargamos las mochilas y pagamos 46 pesos uruguayos por los dos pasajes.

Después de 30 minutos, llegamos al centro del pueblo, una zona con varios comercios pequeños en camino terregoso. El lugar se veía tranquilo. Me acerqué al vendedor de fruta preguntándole si existía un lugar para acampar, me respondió con negación. No me desanimaba puesto que grandes tierras con tan poca gente, seguro encontraríamos donde pasar la noche. Me senté a fumar un tabaco Sarandí mientras Areli entraba al supermercado.

-¿Tienes tabaco que me regales?- me preguntó un joven de polo negra –claro- afirmé. Tomó un poco de la bolsita de plástico mientras me preguntaba que de donde era. -De México- respondí. -¡México! Pues aquí es un lugar bonito. Yo me crié y aquí sigo- me contesta sonriente Ramón. -oye y ¿sabes donde podríamos acampar?- le pregunté -pues si acampan en la playa nadie les dice nada. Sigan este camino derecho y ya está. ¡Adiós!- Ramón dio la media vuelta y siguió moviendo un trapo detrás de un automóvil que se movía hacia atrás. El conductor le dio unas monedas y sin quitarse el tabaco de la mano, Ramón tomó el dinero y dejó sin querer humo en la cara de su donador.

Partimos hacia el rumbo propuesto por Ramón. A los dos kilómetros, encontramos un camino pequeño al lado de la avenida principal. Lo seguimos. Pasamos por unas viviendas muy lujosas y grandes, en comparación con lo que he visto en los alrededores del interior del país y de la capital, estas casa representaban un nivel económico alto pero ¿de dónde sacan el dinero estas personas tan alejadas de un trabajo económicamente redituable como lo puede ser en capital?... me lo sigo cuestionando. Mis hipótesis comentan que estas casas son de descanso, de empresarios, de extranjeros jubilados o simplemente son terrenos baratos. Tal vez es una urbanidad fantasma donde solo existen casas y la gente es singularmente inexistente. El silencio en las calles me confirmaba alguna de estas ideas.

Llegamos a unas pequeñas dunas con cierta vegetación perdida entre niveles altos de arena. El viento soplaba fríamente y con gran fuerza. Me recordó a Villa Gessel; una playita de la Argentina a 600 kilómetros de Buenos Aires que visité hace un par de meses. Ubicamos un pino con ramas entretejidas como un techo para arreglar nuestro campamento.

Dos días en tierras pasivas para escribir, pensar, dormir con horarios de luz natural y ejercitar los swingers era lo necesario para cargar energía y regresar a la ciudad con paciencia despejada para el trabajo escolar y mental.

Dos mujeres en la inmensidad de la naturaleza con la conciencia de descansar en un lugar desconocido fue sin duda la experiencia principal. El silencio femenino y la sensación de soledad por dejar a la pareja mexicana a miles de kilómetros sincronizó en la fogata y en los despertares soleados, el entendimiento mutuo junto a las olas mitad río mitad océano Atlántico. Unimos recuerdos y fuerzas entre Areli y yo. Una enlazadora de mundos y una noche… las dos magnéticas dando gracias a los cuatro puntos cardinales por esta magnífica oportunidad de ver un atardecer con matices ventosos y colores que evocan en mi memoria a un arco-iris.

Ahora, sigo al paso citadino uruguayo con el horario nuevo de México en la mente que en vez de ser 3 horas las que nos distancian, son dos las que me recuerdan las tierras del norte. Las lindas tierras por las cuales lucharé a mi regreso.

La noche en Artigas...

Los planes continuamente cambian…mañana, tarde y noche…
Uno de esos días, pensábamos tomar la ruta hacia “Piedra pintada” una tierra nombrada así por la casualidad natural de una piedra que emergió de la tierra y después del paso del hombre, muestra figuras que desde hace muchos años representa el arte prehistórico. La intensión del siguiente viaje era acampar una noche en este lugar, saliendo de Artigas a las 5:30 para tomar el segundo y último omnibus que partía hacia Piedra pintada ubicada a unos 50 kilómetros pero durante la caminata hacia el cerro, Mingo, Kali y yo encontramos a un personaje único. Este hombre se llama Eduardo y es enólogo. Kali trabajó con él hace un par de años para acercarse a la práctica de hacer vino. Ese día nos invitó a presenciar la noche en el punto más alto de Artigas para observar y escuchar lo que las estrellas manifiestan en ese horizonte, mitad uruguayo mitad brasileño.

Nos sentamos bajo la sombra de un árbol paraíso para charlar sobre su vida y sus aspiraciones en el campo, nos leyó una nota que publicó en un diario de la ciudad sobre la vida de su saimirí -una monita de la selva amazónica- asesinada por unos borrachos de paso. Madre de los tres saimirí que jugaban alrededor nuestro.

Durante la charla nos ofreció agua fría para compensar el calor del medio día y pera en almíbar para endulzar la charla. Al cabo del tiempo, caminamos hacia la parte trasera de su casa hacia los viñedos y el cultivo de tacuara-bambú- que ha trabajado y visto crecer desde los 12 años. Eduardo vivió un tiempo en la ciudad disfrutando los privilegios de un trabajo en ventas, ahora mantiene su felicidad en el campo y en la naturaleza que -como ambientalista- busca preservar y cuidar.

La noche en CEFFA [Centro de Estudios Fauna y Flora de Artigas] con Eduardo y su esposa Jane nos regaló un cielo lleno de estrellas y la visibilidad perfecta para ver mpas allá de la ciudad Artiguense. Cenamos sopa de verduras con arroz y chapatis –pedazos de masa aplastadita al fuego- y vino casero.

La música del acordeón y las ollas en nombre de los tambores cerraron la cena al compás de la canción que habíamos escrito entre Areli y yo con la música de Mingo la tarde anterior en la plaza de la ciudad… y entonamos:

Y muy solitario que me siento yo ahora
Viendo el reflejo del mundo y sus memorias
-Viendo- esclavizados seres que gritan libertad
-sintiendo- nuestra lucha de ideas
Que promueven la verdad
-viviendo- Aquí y ahora… aquí y ahora…

Manipulados por esta maldita sociedad
Chiquillos educados para nada cambiar
-ya es tiempo-

La acción de poder es cuestión de hacer
No de oprimir y dejar de ver
A nuestra gente que llora y debemos ayudar
Y al sistema político debeos derrocar

Que se quemen en la hoguera
Que se quemen en la hoguera
Que se quemen en la hoguera
De su propia maldad

El cielo mostrará por la mañana sus faldas nubosas llenas de agua. La lluvia está por comenzar- aseguró Eduardo –duerman dentro de la construcción, sino se mojarán.

Duramos otro par de horas contemplando el cielo. Entre estrellas fugaces y luces irreconocibles, nos fuimos a dormir entre nuestras maletas y la perra “Chicha” decidida cuidar nuestro sueño desde la puerta de la construcción en obra negra donde nos resguardábamos.

En la mañana siguiente un rayo desde el cielo retumbó por todo el horizonte norte. Desperté del sueño inconciente para confirmar el retraso de viaje: la lluvia había empezado a caer.