lunes, marzo 12, 2012

La fiesta hecha marcha


Nos sonreíamos entre nosotras. Con piel morena o clara, vestidas tradicionalmente o de manera occidental, gritando incoherencias o exigiendo justicia, vendiendo al paso de la marcha o recorriendo las calles como asistentes; como fuera y donde fuera pero todas nos mirábamos a los ojos. Tal vez porque celebrar el día de la mujer nos hacía sentirnos re-unidas, o quizá porque nos sentíamos como el latir que nació por la muerte de una parte de nosotras hace unos años, cuando mujeres fueron reprimidas en una marcha de obreras textiles al recorrer suburbios de Nueva York o cuando fueron quemadas en una fábrica por exigir sus derechos.  




Basta de feminicidios, de las rutinas machistas en nuestros pueblos, de la imposición de acciones alternas a lo que no nos gusta, de no poder decidir sobre nuestro cuerpo según las leyes y no según el corazón que late dentro. Frenemos la intimidación, criminalización, persecución y asesinato de “mujeres lideresas que luchan por la defensa de la madre tierra” como describieron las compañeras de Vía Campesina en su volante repartido en las calles. 

La reivindicación femenina se coloreó en mensajes como la lucha contra el sida, la exigencia de no olvidar que hubo genocidio en el país, el respeto de la diversidad de género, de las que viven en la calle, de las que son campesinas, estudiantes, trabajadoras, teatreras, bailarinas, amas de casa, niñas, abuelas, madres…
El ritmo y características de la marcha fue semejante a las que he presenciado. Las pancartas, mantas y telas diseñadas, pintadas o rayadas eran la presentación gráfica que acompañó la voz aumentada por el “altoparlante”… al que yo conozco como altavoz. 

Un camión de flete vestido de consignas a favor de la mujer echaba pedos de humo negro a las compañeras. Entre su ayuda por la difusión y su mentada de madre al aire, las mujeres detrás de él no dejaban de gritar. No todo es perfecto pero ¿por qué la indiferencia de que este tipo de contaminación afecte hasta a los que –según esto- apoyamos?

Me sumé caminando en el último pedazo del recorrido para escuchar, observar, preguntar y comprender el tipo de exigencias. Todo sigue igual… y a la vez tan diferente como la misma diversidad femenina.

La vendimia.
Foto: Karenina Casarín
La marcha comenzó en la torre de tribunales y terminó en el parque central con un altar entre flores, bailes, copal y vendimias. Principalmente se habló de esa estrategia nacional que no es la misma que el pueblo solicita a su gobierno. “Nuestra seguridad no es militarismo ni represión” declararon las mujeres en este día.
“Dicen que ustedes no vienen porque no existen”  escuché decir a Ronnie, integrante del movimiento de Pobladores, a las mujeres curiosas que lo rodeaban. Él como otros hombres, se unieron a la marcha porque “debemos apoyar la lucha de las mujeres”. -Es el día… de las damas ¿no?- respondió un peatón sobre ese movimiento urbano del que está a favor porque “logran hacer conciencia continuamente” recalcó.

Ese mismo día en la Universidad de San Carlos Guatemala se realizó un pequeño concierto. Nos asomamos un rato, saludamos a l@s amig@s de Antonio que vendían diseños afines a la celebración del día y unos panes con carne por aquello del hambre. Conocí las instalaciones de la educación pública universitaria y su linda ciclovía de 4 kilómetros con servicio de bicicletas en renta desde el Transmetro.

Llegué pasada la tarde al hogar-laboratorio en Santiago Sacatepéquez. Con café en mano observaba la decena de volantes que me entregaron en la marcha mientras las fotos y los videos se alojaban en la computadora. Entre los papeles encontré “La Cuerda” publicación mensual que cumplió 14 años de que sus letras sobre la condición de las mujeres del territorio lleguen a 83 municipios guatemaltecos. Alojé en mi última sonrisa del día unas hermosas palabras que les comparto: 

“Amo mi cuerpo como es, con sus amplias carnes y su color moreno […] Me gusta comer de lo que siembro, saber que no estoy metiéndome químicos al alma. […]amo sin complejos, sin culpas y sin miedos pero con responsabilidad”.

La cuestión universitaria
Foto: Karenina Casarín
Algunas organizaciones participantes:
Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo [CLOC] mejor conocida como Vía Campesina
Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas [UNAMG]
Organización de Mujeres Tierra Viva
Colectivo de mujeres Las poderosas, teatro.
Mujeres cooperativistas de la CONFECOOP
REDTRANS
Asociación Miriam. Proyecto para la promoción intelectual de la mujer
APROFAM
Red Guatemalteca de Mujeres Positivas [REDNOVI]
CODEFEM
Grupo Guatemalteco de Mujeres GGM
Movimiento Pobladores
H.I.J.O.S.
Instituto Universitario de la Mujer de la Universidad
Partido de izquierda Alianza Nueva Nación - ANN
Movimiento jóvenes de la calle

sábado, marzo 10, 2012

Observaciones a la chapín


Cinco días y contando. Guatemala me recibió con el baile de nubes, la mirada de los volcanes y su tierra colorida en declives. El precipitado avión –o al menos así lo sentí- aterrizó en ese difícil destino para su cuerpo de metal. 
Vista desde San Miguel el Tejar, Chimaltenango
Foto: Karenina Casarín

Llegué a casa del compañero Antonio, un Kaqchikel miembro del Colectivo Aj Mayón y coordinador de la región Mesoamérica del MAELA. Él y su compañera Margarita me alojaron en esta casa mitad hogar, mitad área de trabajo. Con un grupo de amig@s de la universidad, de la aldea donde viven y de curios@s como yo se construyen sueños que se plasman en alternativas de vida. La parcelita en crecimiento, la lombricultura, el taller de serigrafía, el área de educación agroecológica, social y anarquista con una cosmovisión del Ser Mayab son parte de todo esto.

En cinco días he conocido parte del territorio entre Ciudad Guatemala, Chimaltenango y Santiago Sacatepéquez. Entre el camino viven los delgados cipreses en altitudes de entre 1700 a 2400 msnm acompañados de quienes se atreven a vivir en estas tierras frías por su altura y calientes por su violencia. La suerte me ha hecho experimentar sólo su temperatura pero compañeros de la Red Nacional por la Defensa de la Soberanía Alimentaria [REDSAG] platicaron sobre la llaga que tienen por la violencia de hace unos días.

¿Robo casual o amenaza?
“Somos parte de una lucha reivindicativa que esta siendo herida” asegura Ronnie Palacios, integrante de esta red que el domingo antepasado las oficinas fueron asaltadas por un anonimato interesado en información mas que en materiales físicos. Curioso que computadoras fueran lo único que se llevaran. Ni impresoras, ni dinero.

“Hay muestras como huellas dactilares, heces fecales, saliva y huellas de zapatos” comenta, pero el Ministerio Público hizo una investigación y con sus representantes declarando que “hay cosas mas importantes que hacer” parece que va mas allá su indiferencia. No sólo superficialmente observaron el lugar sino que generaron un clima entre los integrantes de esta red como si ellos fueran los principales sospechosos. En mi mente baila el pensamiento más obvio: así es la justicia en cualquier país regido por este sistema caduco para un Buen Vivir, para ese bienestar que es justo para tod@s. Observando el contexto de este territorio al que llaman nación, un Presidente que gobierna son sus tintes militares asegura que tener alzada una bandera maya significa división de tod@s l@s guatemaltec@s y que la seguridad se cumple con vigilancia castrense. 


Observando el contexto
Apenas me estiro para comenzar el trabajo con la tierra. Por ahora reconocer el espacio, amig@s, compañer@s y en donde estoy durmiendo ha sido la tarea de mi estancia. Reconociendo realidades cotidianas, agricultores, semillas, plantas, comidas, modismos y lugares es como han transcurrido estos días. 

Mañana domingo habrá trabajo de semilleros en este hogar-laboratorio de transformación social y en próximos días me moveré con los siguientes compañer@s interesad@s en mi propuesta de apoyo mutuo.


Entre las curiosidades de los modismos chapines en comparación de los mexicanos me encontré:
Mara – gente (que le llamamos también, la banda)
Pisto – dinero (o lana)
Empacayar – comprometer
Choteado – observado (para nosostr@s choteado es como pasado de moda)
Pisados – culeros
Ganchete – prendedor de pelo
Bacán – chido
Güisquil – chayote
Güicoy – calabacín

Foto: Parte del mapa político de la República de Guatemala que encontré en casa del Antonio 

martes, febrero 07, 2012

Manos de Tierra



 -¿Y qué vas a hacer allá?- me preguntan curios@s al saber de mi partida a Centroamérica.
-Iré a conocer más realidades- pienso.
Después trato de explicar...

A partir del 5 de marzo buscaré aprender con sudor y espíritu, en el camino del trabajo campesino y desde mi corazón y mente sumarme a las acciones por la protección de las semillas y conocimientos ancestrales en la relación con la tierra. Planeo cruzar de Guatemala hasta Colombia vinculada -en compromiso y afecto- con el Movimiento Agroecológico de América Latina y el Caribe [MAELA] que me abrió su confianza desde el 2008 para apoyarlos en difundir sus noticias y pronunciamientos. 

Encuentro del maíz 2011, 
Ixtlahuacán de los Membrillos, Jalisco. México
Foto: Karenina Casarín


Ante el acaparamiento y la injusta necesidad de materializar a la naturaleza, diversos corazones enfocamos nuestra manera de vivir hacia una armonía con todo lo que nos rodea. Como decimos los nativos “por todas nuestras relaciones” con y en este mundo material. Pero es difícil lograrlo completamente porque el sistema que nos hizo olvidar de dónde venimos, no nos deja desacostumbrarnos de los empaques que contaminan, de los efectos monetarios de la crisis, de las violencias y criminalidades que nos agobian, de los miedos que nos encierran, de las enfermedades que nos alimentan, de los gobiernos que nos prometen…

Por todo esto que sigue dándome comezón, la relación que busco tener con lo que me da vida –este planeta- será enfocada aun más con su naturaleza. Busco aprender de los campesin@s lo que a mis 27 años como urbana no he experimentado: el trabajo en el campo. Para un Buen Vivir es necesario unir la fuerza social desde todos los frentes y desde que tuve la oportunidad de apoyar al MAELA en la difusión comencé a transformar mi responsabilidad de consumidora urbana a interesada en la soberanía alimentaria de la humanidad. 

He decidido partir de mi actual ritmo de vida para vincularme con experiencias que se acercan más a ese Buen Vivir en la región Centroamérica. Reflexiono sobre lo que puede suceder o lo que no se pueda lograr, también en la probable tarjeta de presentación que verán en mí y no soy, o la dosis de abrazos que mi corazón solitario necesitará cuando se encuentre en un desierto de expresiones. Probablemente disfrute de una experiencia atiborrada de alegría y armonía o quizá nubes de incomodidad se detengan en mi cielo durante días. En donde no hay duda es en mi intensión de aceptar lo que venga, por todo lo que viva y por todo lo que construya. 

Agradezco mucho a campesin@s, productor@s, indígenas, facilitadores y compañer@s urbanos en México, principalmente en Jalisco con la Red de Alternativas Sustentables Agropecuarias [RASA]; que me ayudaron a conocer, experimentar y actuar en este camino.


Encuentro del maíz 2010, 
Ixtlahuacán de los Membrillos, Jalisco. México
Foto: Karenina Casarín

Mi ignorancia aún pesa en mi forma de vida, pero mi voluntad es el ejercicio perfecto que me anima a seguir. 

Y con el pretexto perfecto de mi pasión por informar, pretendo apoyar a l@s compañer@s campesin@s del trayecto, en lo que requieran sobre comunicación y sistematización de experiencias. Hay un eje de estudio que ya les he propuesto, pero a ustedes blogger@s, no les adelantaré nada hasta que comience el andar. 

Desde este espacio virtual -y probablemente en Otramérica y un blog de La Jornada Jalisco-  les mantendré informad@s de lo que me suceda como urbana, mujer, ignorante del campo, amante de la naturaleza, respetuosa de los guardianes, atenta del instinto, aprendiz de vida, humana en transición y demás singularidades que se reproduzcan. 

A todo esto, le llamo Manos de Tierra: capítulo Centroamérica. 

Se trata de un recorrido por los países que integran el MAELA que en esta ocasión será por la región de Centroamérica. Parte de los objetivos es compartir realidades invirtiendo el esfuerzo  del cuerpo (trabajo en la tierra) la atención de la mente (para diálogos y sistematizaciones) y el tejido acostumbrado de mi propia pasión (fotografía y divulgación de la realidad) que ayuden a fortalecer el espíritu humano hacia el Buen Vivir y hacia objetivos específicos del trabajo en el MAELA. 

Este proyecto se llama “Manos de Tierra” porque no sólo el campesino toca la tierra, sino que toda la humanidad provenimos de ella, de este planeta. Este proyecto está inspirado en quienes trabajan arduamente su relación sana con la tierra, y se enfoca en ser la contraparte de aquellos seres humanos que nos enseñaron a olvidar que somos de tierra, que todo lo que hagan nuestras manos será de, por y para la tierra. 

Cualquier interés o mayores informes de este proyecto recuerden mi correo chemespa@gmail.com 


Encuentro del maíz 2009, 
Ixtlahuacán de los Membrillos, Jalisco. México


lunes, diciembre 12, 2011

Tejer en mixe

Wijën Kajën. Dos palabras en mixe que significan despertarse y desenrollarse, pero juntas definen una filosofía: saber y conocer para la comunidad. En Jaltepec de Candayoc su cultura no sólo se resguarda en su idioma sino en su trabajo por retomar lo que les han usurpado: sus tierras, su bienestar, su comun-unidad, su tranquilidad de vida. Como en muchas poblaciones saben que el problema se encuentra en las mañas de su instinto y la historia olvidada, sin embargo en este instinto se encuentra también su esperanza de sobrevivencia y el respeto natural a lo que les rodea.

Salvarguardar las lenguas no es sólo para dialogar sin que otros entiendan o para que se escuche bonito, sino por recordar y actuar desde la cosmovisión que creó estas palabras. Algunos estudiantes universitarios del Instituto Superior Intercultural Ayuuk, mejor conocido como la ISIA, piensan de esa manera. Quieren ser parte de la solución de conflictos entre comunidades, ser mediadores en la información y los problemas en sus tierras, quieren trabajar medios informativos y virtuales a favor de sus tradiciones.

En el ISIA se trabajan camas de siembra.
Foto: Karenina Casarín

El pasado 9 y 10 de diciembre, me presenté frente a once corazones jóvenes que estudian la Licenciatura en Comunicación para el desarrollo social, en este Instituto intercultural. La razón fue el taller intensivo de periodismo que cerraría el proceso semestral que el periodista y académico Sergio René de Dios había tenido con ellos en educación a distancia.

Aparte de la interesante sesión de más de 12 horas en dos días, el contacto con la comunidad, su cariño, los caminos, las nubes, los árboles frutales, los problemas ambientales, la comida y sus festejos fueron parte del re-conocimiento y el deleite.

En el taller de periodismo en el ISIA. Trabajando los ajustes de notas informativas.
Foto: Karenina Casarín

Para entender por qué la población Jaltepec es de Candayoc y por qué existen habitantes de más de 14 pueblos de los alrededores viviendo en ese mismo territorio, fue un tema de conversación con alumnos y coordinadores de áreas educativas y administrativas de la ISIA. “este pueblo es una consecuencia de lo que sucedió allá” relataron en la cena de tlayudas con quesillo. Existen algunas pistas en Internet para saber más al respecto, pero no es lo mismo que ver la tradición salir de la voz y mirada de quienes aun recuerdan, de quienes aun luchan.
Por estos territorios los monocultivos también rodean y amenazan. Ranchos de 15 hectáreas siguen sacando sus 10 mil cajas de limones y se pelean los costos cada dos horas cuando se contacta con “el mercado”, según lo dicho por voces de taxistas, profesores, amas de casa o cocineras. El eucalipto, la caña y el maíz híbrido también presionan mientras que, si caminas por los caminos de Jaltepec te encuentras tamarindos, mangos, guayabos, naranjos, plátanos, aguacates y maracuyá abiertos a quien guste acercarse. Algunos pobladores se han dejado vencer por los ingresos, y otros resisten protegiendo la tierra con su trabajo en policultivos o conociendo más experiencias agroecológicas como los cultivos agroforestales.

-Mëkiëpë- se saludan los pobladores entre ellos, –buenas tardes- nos dicen a los foráneos. Probablemente con el tiempo vean común nuestro respeto al saludarles también en mixe, al trabajar también la cosmovisión. Como cantó por ahí el uruguayo Gustavo Pena “Todo tiene un tiempo, vos y yo tenemos la alegría”.

De entre mi consumo visual sobre todo lo que se oculta en lo verde de la naturaleza, percibí que a pesar de que el cocuite –árbol que puede crecer fácilmente con un “codito”- se dé en muchos estados del país como mi Jalisco, en estos terrenos veracruzanos y oaxaqueños lo usan más como horcón o cerca para los terrenos. Aparte de ser un árbol que crece dando sombra desde la cerca, en marzo y abril da unas bella flor, y si machacas y hierves 250 grs. de hojas en un litro de agua para mojarte la cabeza quita el dolor, según voces del pueblo que lo han intentado.

Un reto en el periodismo -les contaba a estos jóvenes de entre 19 y 22 años de edad- es que la pasión no se deje vencer por lo complicado que puede llegar a ser producir, transmitir realidades, que alguien las consuma y que sirvan de algo. El camino es el aprendizaje y la experimentación parte del placer. Aprender de ustedes fue un gusto.

El grupo (aunque faltan dos).
Foto: Karenina Casarín

Después pensando en todo lo que traté de transmitirles en esos intensos momentos, reflexioné. Puedo no comprender por ser de muy lejos, puedo no haber vivido lo que su sangre ha soportado, sin embargo mi andar se encuentra también en este mundo de adversidades. Soy mujer, nací en una ciudad y quiero entenderme con la tierra para trabajar junt@s. Nuestra tarea: utilicemos las leyes de la naturaleza a nuestro favor para lograr solucionar los problemas generados por las guerras. Ahora nuestro tiempo se abandera hacia el Buen vivir.

jueves, diciembre 01, 2011

Ser campesino, es ser libre

Para Don Ezequiel, vivir en este planeta valorando lo que obtenemos de él significa dar “Las primeras horas del día a la naturaleza”. Su conocimiento se ve reflejado en la parcela que abastece desde hace 20 años sin fertilizantes químicos ni contratos con empresas trasnacionales. Su experimentación es parte del intercambio entre voces del campo que se reúnen como cada noviembre en Ixtlahuacán de los Membrillos, Jalisco.


Foto: Karenina Casarín
Recorrido por la parcela y explicación de proceso para fortalecer la semilla
con la variedad criolla desde la polinización libre

Con 7 años de trabajo en la escuela de la Red de Alternativas Sustentables Agropecuarias [RASA], la parcela sostiene con gran esfuerzo, cosechas de 34 variedades de maíz provenientes de diversas partes del país. Se cuenta con baños secos, construcción de adobe, lombricultivos, árboles frutales jóvenes con su primer año de brote, gallinas, guajolotes, verduras de temporada, plantas medicinales, trigo, sorjo, huizaches, bule, sandia, y más diversidad que seguro no visualicé. Con el trabajo del Paye y la circunstancia efímera de la ayuda, se ha mantenido un crecimiento de experiencias y resultados en ese espacio de tierra.

El trabajo del campesino es un gran esfuerzo y es aun más sagrado, porque es el que provee para nuestra ceremonia del diario vivir: los alimentos. Sin embargo, hay circunstancias de un sistema político empresarial que no para de afectar a la naturaleza por una necesidad monetaria más que de subsistencia.


Foto: Karenina Casarín

En este encuentro asistieron más de 50 campesinos, productores y promotores de la agroecología provenientes de la región de Jalisco y estados como Tlaxcala, Chiapas, Guanajuato y Veracruz. El sábado 26 de noviembre fue el encuentro entre campesinos y el 27 se intercambiaron palabras, productos, semillas y experiencias también con consumidores.

En la primera charla se compartió la experiencia del Grupo Vicente Guerrero en el estado de Tlaxcala sobre el proceso de la ley estatal de cuidado y defensa del maíz nativo que ya aprobada desde enero. Actualmente se trabaja en el proyecto de reglamentación para que ejecutarla. Parte de lo que se ha pedido es que el 5% del presupuesto del sector agropecuario, sea “para los campesinos que fomentamos la siembra de maíz a partir de una cultura agroecológica” describió Emiliano, campesino de Tlaxcala. “¿por qué nuestra emoción de hacer esto? Porque es lograr defendernos del sector empresarial trasnacional” recalcó.

Foto: Karenina Casarín
Emiliano mostrando la publicación de la ley que protege al maíz criollo en Tlaxcala

Por parte de Semillas de Vida AC, Adelita San Vicente explicó el contexto de las iniciativas del gobierno en sembrar más campos experimentales de maíz transgénico. “La lógica campesina es la de la milpa donde existe la diversidad, el apoyo entre unos y otros; mientras que la lógica capital es el de acaparar, unificar una sola necesidad, un sólo campo” describió Adelita. La propuesta para el próximo año es luchar contra los transgénicos como red de defensa.

Desde la dinámica de mesas de trabajo, se dialogó sobre la importancia del maíz, qué se ha dejado de sembrar y cuál es el papel de los jóvenes en esta lucha. Los grupos fueron divididos en mujeres, hombres y jóvenes, los cuales expusieron las ideas que se transformaron en retos de todos los miembros de la Red RASA.

Foto: Karenina Casarín

Héctor mejor conocido como El Seco, dio resumen de las alternativas de acción analizadas en las mesas de trabajo, tales como la vinculación de información en red para saber de otras experiencias. También compartir los conocimientos a través de herramientas culturales como obras de teatro y talleres ayudaría a no generar obligación en jóvenes sino incentivo a su curiosidad latente.

Al medio día del domingo se abrió el tianguis agroecológico con diversos productos como miel, pan, dulces de leche, jitomate, chayote, plantas medicinales y de ornato, frambuesas, café de mojote, dulces de miel, propóleo, galletas. También se hizo un intercambio de semillas de maíz y de contactos.

Foto: Karenina Casarín

Ser campesino es ser libre. Y no es una perspectiva única de quien es campesino sino también de urbanos y consumidores conscientes, según las opiniones registradas en la galería itinerante sobre la mujer y el maíz que se ha expuesto en diversas zonas del Estado. “ya no se ve tanto el nivel marginal” se expuso entre productores y consumidores. “Estos encuentros sirven para juntar mundos que no son ajenos ya que todos hablamos de alimentos” y como productores se recalcó que es importante que “tengamos la esperanza en cada una de nuestras manos para trabajar en familia y avanzar pasos más grandes”.

Un ejemplo de esto es la concientización a la gente de El Salto, comunidad al lado del río más contaminado del país, el Río Santiago. En el lugar “Existen tres generaciones con pensamientos diferentes: los ancianos que disfrutaron el paraíso del lugar, los adultos que disfrutaron del río en su infancia y los jóvenes que no creen lógico que ese río contaminado y oloroso fuese alguna vez distinto” comentó Graciela González, habitante de El Salto. Ahora, la gente cargando su tristeza y enfermedades, han decidido trabajar la experimentación de sembrar, de cosechar agua, de re-conocer la tierra como la madre que nos da vida y que hemos estado hiriendo como humanidad.

“Nos quejamos del sistema político, pero es lo que nosotros mismos hemos creado en la casa” comentó el Paye. “Lo que actuamos frente a nuestros hijos es lo que crece. Si crías, si vives con familia unida, respeto y trabajo habrá mejor forma de vida”. Desde los consumidores se dio la propuesta de conocer, valorar el trabajo del campo y expandir el conocimiento de las experiencias con el consumo del comercio justo y productos orgánicos. También se pretende formas redes de vinculación entre productor y consumidor para esa alianza de mutua ayuda. La intensión existe, ahora sólo falta lo mas importante: la acción.


Foto: Karenina Casarín

Durante todo el encuentro, la ceremonia del maíz según la tradición maya bendijo el esfuerzo campesino del año. Con un altar rodeado de piedra, se agradeció la cosecha y los alimentos que se llevaron para intercambiar. Como agradecimiento y recuerdo de que todo sale y regresa a la tierra, se sacrificó un guajolote el cual fue disfrutado al día siguiente en la comida de cierre del encuentro. Los compromisos fueron expuestos y cada uno se llevó una semilla de esperanza para trabajarlos.


Foto: Karenina Casarín



Más información:
* Sobre la ley de fomento y protección al maíz nativo en Tlaxcala
* Facebook de la Red Indígena y Campesina para el Desarrollo Agroecológico [RICDA]
* El maíz Jala de Nayarit. Se presume el más grande del mundo.

lunes, noviembre 21, 2011

Desde Guatemala: Sentir y convivir por la agroecología



Un movimiento social y político crece al convivir y sentir la lucha del otr@ como propia. En la asamblea regional MAELA (Movimiento Agroecológico de América Latina y El Caribe) Mesoamérica y El Caribe se señaló durante los cuatro días de trabajo; que ésta es una forma de seguir fortaleciéndonos como movimiento.

Realizada del 14 al 18 de noviembre en Guatemala, se trabajó la asamblea en San Pedro la Laguna, departamento de Sololá mientras que en Totonicapán se visitó el centro de recuperación de bosques El Aprisco. Frente a la bella laguna de Atitlán a 1.560 metros sobre el nivel del mar y al pie del volcán de Santiago y de San Pedro -Tz’ikin jaay y Tz’unun ya’ como se les conoce en idioma Tz’utujil- los más de 30 asistentes provenientes de siete países llegamos a acuerdos en diversos temas.

Foto: Karenina Casarín
Josué en Centro El Aprisco explicándonos sobre el pinabete, pino en peligro extinción.

Algunos temas tratados fueron el manejo de la equidad de género en el Maela; las acciones por país para la campaña de semillas de identidad; la participación en el foro Desarrollo de los mercados locales solidarios agroecológicos, las escuelas y participación de los jóvenes, diversas acciones sobre la identidad, organización y comunicación del Maela, así como la necesidad de fortalecer los recursos para lograr realizar diversos encuentros en el 2012.

Uno de los mayores retos del movimiento, está en la soberanía alimentaria y la lucha de territorios. Entre los espacios de conversatorio se abrió la reflexión regional ¿qué entendemos por luchas territoriales y mecanismos de resistencia como formas de vida? Porque con este andar hacia la soberanía alimentaria sabemos que diversas estructuras establecidas en el sistema dominante, se verán amenazas y por ello debemos estar atent@s ante el reto por esta transformación social y recuperación de conocimientos ancestrales.

La identidad de un movimiento se crea desde sus características internas y la manera en cómo se desarrolla con su entorno, por ello es importante tener una lectura profunda de la realidad para lograr entender y facilitar procesos como localidad, pueblo, país y continente.

Foto: Karenina Casarín
Este año el agua de la laguna de Atitlán
subió mas de tres metros a causa de las fuertes lluvias.


La costumbre se hizo ley sin embargo, las leyes se reforman.

El primer día se trabajó en el taller sobre equidad de género. Aun a sabiendas que es un tema polémico, entre l@s compañer@s se dialogó. Género no es para identificar sólo el reto como mujer sino como un “principio de equilibrio, de complementariedad, de igualdad como seres humanos” por ello es de interés entre hombres y mujeres reflexionar ¿de dónde se va construyendo la desigualdad de genero?

Entre las propuestas del MAELA se acordó que “un movimiento tiene que trabajar en función de cambiar todo un sistema patriarcal”. Asi que se pretende realizar capacitaciones en el tema, sistematización de experiencias logradas e incidir aun más con este tema para comprender su complejidad y necesidades básicas.

Foto: Karenina Casarín
Presentación de acciones por país, hacia la equidad de género.

En cuando a la identidad de este movimiento que cumplirá 20 años el próximo año, se observa que la transformación es continua y necesaria. Por ello temas como la equidad de género y los jóvenes en la agroecología son ejes temáticos en este periodo de trabajo.

Entre los compañer@s observamos que si compartimos la misma lectura de contexto, se necesitan construir acciones “no sólo para manifestarnos como país sino como fuerza de región Mesoamericana” y por ello “La lectura en experiencias de agricultura es lo que potencializa el MAELA porque la gente no se siente sola” por ello se preguntó ¿Cómo fortalecer la Identidad política del MAELA? mientras que algunos en la asamblea comentaron que “la agroecología no son sólo las herramientas técnicas las que sirven, sino se requieren herramientas de lucha social como la movilización colectiva”


Y sigue la mata dando

Como MAELA Continental se visualizó generar esfuerzos para realizar tres eventos importantes en el 2012. En mayo-junio se propone el Encuentro Latinoamericano de Agroecología y Soberanía Alimentaria en Guatemala; para septiembre se trabajará para realizar el Encuentro Latinoamericano de Educación y Agroecología en Uruguay, mientras que en Ecuador se pretende generar la Escuela de Construcción de Pensamiento político MAELA. Cada país sede tendrá la batuta del evento sin embargo, en el proceso se requerirá el esfuerzo conjunto de integrantes de las tres regiones.

El MAELA ha crecido, y sus integrantes también por ello, se ha comentado sobre los relevos generacionales como una acción importante y en transición para que jóvenes de todo el continente comiencen a trabajar más la organización de diversos proyectos. Tal es el caso de MAELA Joven –nacido en 2009- que en esta región ha comenzado sesiones itinerantes de la escuela agroecológica.

Foto: Karenina Casarín
Exposición de Ana Rosa del MAELA Joven

No hay requisitos para ser parte, ya que es “abierto a quien mire la acción colectiva” expuso la nicaragüense Ana Rosa Moncada. El nombre del MAELA joven, hace valer las principales características de los integrantes: tener de 18 a 35 años e interés en acciones por la agroecología y hacia una soberanía alimentaria.

Entre los adultos se propuso la necesidad de des-aprender enfoques que no aportan para el desarrollo de estas alternativas, tal como decirle a los jóvenes qué tienen que hacer. “Facilitemos metodologías de trabajo y apoyar para la obtención de recursos”. Lo mas importante como movimiento, será identificar coordinador(a) del MAELA Joven desde cada país, para la gestión de acciones y proyectos.

En la asamblea no sólo hubo espacios de diálogo sino también exposición de experiencias. Tal fue el caso de la Campaña Semillas de Identidad que actualmente se trabaja en Nicaragua, Ecuador y Colombia, pero se pretende ampliarla a más territorios desde el MAELA para fortalecer los objetivos de esta movilización. Entre las acciones por región, se solicitó “Intercambiar experiencias realizadas en cada país en inventarios, caracterización, formatos y metodologías de bancos de semilla y fitomejoramiento”.

Ponencia de la experiencias de la campaña Semillas de identidad en Nicaragua
Foto: Karenina Casarín

También se conoció el trabajo de mercados diferenciados –mejor conocidos como mercados locales- en Guatemala, donde las mujeres han desarrollado y despertado talentos no sólo para crear productos de calidad sino también para venderlos.

Desde Costa Rica se expuso el contexto de la Feria Verde realizada en Aranjuez todos los domingos. “El encuentro entre productores y consumidores es sagrado” opinó Rolf Ruge, ya que se valora lo orgánico, local, lo familiar, tradicional, ecológico, reciclado, reutilizable, lo saludable, lo indígena. “De ser productores y consumidores, queremos llegar a ser prosumidores”.

Rolf Rugen presentando la Feria Verde de Aranjuez
Foto: Karenina Casarín

Como compañer@s conocid@s y la mayoría nuev@s y jóvenes, esta Asamblea Regional se tejió de intensiones, sueños, alegrías y festejos. Nadie se quedó con hambre entre comidas – por tan llenadoras refacciones- y todos nos quedamos con ganas de seguir viviendo estos logros por la agroecología.

Hay tres semillas que se suman a este proceso regional: lectura política de la realidad, el contacto continuo desde cada país y el sentimiento de que las luchas y éxitos en la agroecología de compañer@s en el mundo, son de tod@s.

Foto: Karenina Casarín

Coordinaciones MAELA Región Mesoamérica y El Caribe: Adela Noriega coordinaciongpae@gmail.com /Antonio González antonioghresiste@yahoo.com
MAELA Joven. Contacto con Ana Rosa annasa81@hotmail.com o Ligia ligiasusanae@gmail.com
Foro Mesoamericano y el Caribe para el Desarrollo de los mercados locales solidarios agroecológicos JUN NOJ. Contacto con Mauren Lizano terrafem10@gmail.com

...:::...

Un contexto extra del hermoso lugar visitado:
  • Los idiomas que se escuchaban en el aire eran K’iche’, Cachiquel y el Tz’utujil. Entre l@s asistentes de la asamblea estuvieron diferenciando como decía algunas palabras en cada uno de sus idiomas.
  • El idioma predominante en San Pedro es el Tz’utujil, proviene de la palabra Tz’utuj, que significa: Flor de milpa o floreada de milpa o flor bella de milpa.
  • Los volcanes que nos rodeaban se les denominan Chii’ Chuchuk – ati’t juyu’ o Nimajuyu’ que significa: cerro abuela, cerro grande.
  • Una noche que dormimos 9 mujeres juntas, algunas compañeras nos vistieron de guatemaltecas a mestizas que veníamos de otros países. Me deben la foto.

Cartel en Centro El Aprisco en Totonicapán
Foto: Karenina Casarín

* ¿Quieres ver más fotos de la asamblea? Ingresa al Facebook del MAELA

* Conoce una forma sencilla de encontrar agua que nos enseñaron en el Centro Aprisco.







martes, septiembre 27, 2011

Y todo por el tiburón.


-¡Aquí sí sale un tiburón, he!- Gritó al volante, mientras que de entre los pasajeros explotaron las risas. Y aunque con calor, apretados, incómodos y con pensamientos de si seguirá lloviendo donde nos toque bajar, la mayoría de los usuarios de esta unidad de la ruta 626 veníamos tranquilos y sonriendo ante las ocurrencias del chofer que desde que me dio mi boleto, sonrió con picardía. Su humor lo cargaba en la sangre.

Y es que después de que el viento y la lluvia abofeteen árboles, los autos surfeen las aguas y los peatones se protejan de las olas, la ciudad de Guadalajara queda caotizada por varias horas. Lázaro Cardenas cerrada en la zona de “Los Arcos del Milenio” por una inundación de carácter pre-ocupante, Zona Expo con hoyos sorpresa y río salvaje, Chapultepec atascado de motores y aguas pantanosas.

Foto: Karenina Casarín

En esta ocasión, la lluvia me agarró al final de la sesión con el dentista. Esperé la ruta 626 y disfruté del paseo entre las aguas olor a cloaca y color a tierra. –háblale a una grúa compa, eso fue una coladera- le gritó el chofer a un chico parado al lado de su jetta verde, que miraba triste hacia la llanta del auto, probablemente metida en un hoyo imperceptible por el nivel del agua.
-¡ábrele, ábrele! Que aquí me muerde el tiburón- gritó una pasajera. Las risitas provocadas por las ocurrencias del chofer, se duplicaron en los usuarios del camión. Ya las palabrerías que se dijeron entre el bromista chofer y las risueñas mujeres de adelante no las escuché pero atrás traíamos un cotorreo ameno. Entre los que no sabían qué calle era, y entre al que casi le rebano los dedos por abrir la ventana.

¡Bajan, bajan! Grité mientras el apretujón me soltó por la puerta de atrás en esa lancha-camión. Caminé unas cuantas cuadras donde el agua con un nivel más arriba que los tobillos seguía corriendo. Mis huaraches sirvieron de antiderrapante para cruzar con gracia y alegría cada charco y calle inundada.

Esa es la magia del mexicano, reírse ante sus desdichas y continuar ante los problemas.

Foto: Karenina Casarín