viernes, noviembre 06, 2009

Boletín "La Hoja" del MAELA


La información sobre agroecología, sustentabilidad, soberanía alimentaria son tejidas por diversos campesinos, consumidores responsables, indígenas, productores, mujeres, jóvenes... Todos en un camino siendo una fuerza. Movimiento de América Latina y el Caribe [MAELA] es como se conoce a este conjunto de experiencias que sin estar tan cerca territorialmente una de la otra, se comprenden como parte de una misma lucha: la soberanía alimentaria. Comparto la editorial de este número por si se quieren dar una vuelta al boletín completo POR AQUÍ



En nuestro planeta se sienten los cambios. Las lluvias sulfhídricas, sequías prolongadas, y estrepitosas inundaciones; las atípicas enfermedades, contaminación en ríos y aire. Ahora, más que nunca, las alternativas de vida al colapso ambiental tienen que ser la prioridad; y sin duda el trabajo campesino que no amenaza la tierra, es parte de la estrategia.

La agroecología no es sólo la solución a nuestra necesidad de alimento, sino es el camino para reconocer la relación entre humano y naturaleza.

En este número de La Hoja, diversos compañer@s alrededor del mundo nos comparten sus formas de vida por el desarrollo sustentable. En talleres, encuentros, foros, reconocimientos y expos; se expresan algunas huellas del camino trazado por quienes reconocen, que los recursos naturales es el mayor valor que el humano debe proteger.

Y como la parte antagonista y poderosa de la realidad nos toca; también informamos sobre algunas demandas por parar decisiones erróneas como la siembra de maíz transgénico y el acaparamiento de tierras. Al ritmo que vamos con el sistema capitalista, en el 2020 habremos perdido 50% de las cosechas por sequías y 46% de la tierra será desierto. La resistencia a dicho futuro, sigue trabajando o relacionándose con el campo.

La tierra suena a desencanto y huele a renovación. Mientras esta imparable transformación camina, el trabajo agroecológico y las alternativas sustentables serán parte de la respuesta de esperanza, cuando nuestros hijos nos pregunten ¿y tú qué hiciste en el 2009?

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